La producción láctea argentina mantiene los mismos niveles de la última década.
La producción de leche se mantiene en niveles similares a los de 2008. El consumo anual por cabeza cayó a 177 litros, es por la reducción del poder adquisitivo.
La producción de leche se mantiene en niveles similares a los de 2008. El consumo anual por cabeza cayó a 177 litros, es por la reducción del poder adquisitivo.
La entidad regional ratificó su compromiso con el consumidor argentino que es el sostén de todo el andamiaje del mercado de ganados y carnes.
El derrumbe superó el 6 por ciento. El consumo por cabeza sigue en 50 kilos y caen las exportaciones a China por el problema generado por el coronavirus.
La producción avícola mostró un desarrollo favorable en 2019. Las exportaciones también mostraron un crecimiento. El consumo interno sigue en aumento.
El negocio de la carne involucra varios eslabones que parten del productor ganadero –cabañero, criador, engordador- pasan por el industrial y el distribuidor en sus diferentes etapas para llegar luego...
Se espera que continúe la mayor demanda mundial de productos lácteos, con las predicciones de la FAO de 2,1 por ciento anual de crecimiento para productos frescos.
La estimación correspondiente a diciembre de 2019 fue de 51,5 kg/año, lo que arrojó una baja de sólo 0,8% interanual.
En noviembre los envíos de la industria hacia los canales de distribución sumaron 22,2 millones de kilos, totalizando 256,4 millones entre enero y noviembre.
La cifra incluye a las carnes de origen vacuno, porcino, avicola y ovino. En la Argentina hay 70 millones de hectáreas ocupadas por pastizales naturales, pasturas y verdeos.
La necesidad de vender vientres para hacer frente a obligaciones financieras o falta de raciones provocadas por una sequía puede generar una oferta adicional de carne vacuna.