Pese a la reducción de los DEX la agroindustria lleva la parte más pesada
El informe de Económicas de la UBA destaca que la reducción se concentró principalmente en los productos industriales. La eliminación de los derechos de exportaciones (DEX) tiene también un impacto sobre las cuentas públicas.
(NAP)La Argentina avanzó en una reducción significativa de los derechos de exportación, pero el país continúa siendo uno de los que mayor dependencia tiene de este impuesto a nivel internacional.
Así surge de un nuevo Informe Trimestral de Exportaciones Argentinas, elaborado por investigadores del DESIP, grupo de Desarrollo e Internacionalización Productiva del IIEP UBA-CONICET, perteneciente a la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.
De acuerdo con el trabajo, el Decreto 566/2026 eliminó los derechos de exportación para más de 1.400 productos y redujo de 3.573 a 2.137 la cantidad de posiciones arancelarias alcanzadas por el tributo. La normativa también estableció un esquema de desgravación gradual que contempla otras 214 posiciones, por lo que, una vez completado el cronograma previsto hasta julio de 2027, el universo de productos gravados se reduciría a 1.923 posiciones arancelarias.
La industria fue la principal beneficiada
El informe destaca que la reducción se concentró principalmente en los productos industriales. La cantidad de posiciones de este sector alcanzadas por derechos de exportación cayó de 1.781 a 351, una reducción cercana al 80%. En el caso de los minerales, las posiciones gravadas pasaron de 101 a 95. Como consecuencia, el universo de productos que todavía permanece alcanzado por retenciones quedó concentrado principalmente en la agroindustria.
En este sector se mantienen gravadas 1.691 posiciones arancelarias, correspondientes principalmente a productos de la pesca, carnes, cereales y oleaginosas. También continúan alcanzados distintos productos vinculados con los complejos de soja y combustibles, que históricamente concentran una parte significativa de las exportaciones argentinas y, por lo tanto, de la recaudación generada por el impuesto.
El costo fiscal de la reducción
La eliminación de los derechos de exportaciones (DEX) tiene también un impacto sobre las cuentas públicas. Durante 2025, la recaudación por derechos de exportación alcanzó el equivalente al 0,8% del PBI, un monto que representó más de la mitad del superávit primario obtenido por el Gobierno durante ese año.
Según el informe, las posiciones que fueron desgravadas de manera inmediata habían aportado apenas 0,01% del PBI en concepto de retenciones durante 2025. En tanto, las posiciones incluidas en el cronograma de reducción gradual representaron 0,12% del PBI, aproximadamente el 15% de la recaudación total obtenida por este impuesto.
Un impuesto con fuerte peso en Argentina
A pesar de la reducción implementada, Argentina continúa siendo un caso particular en el escenario internacional por la importancia de los derechos de exportación dentro de sus ingresos públicos. Según el informe de la Facultad de Ciencias Económicas, solo cinco países recaudan una proporción mayor de sus ingresos públicos mediante este impuesto. En apenas ocho países, incluida Argentina, los derechos de exportación representan más del 1% de los ingresos públicos.
La historia detrás de las retenciones
El informe también analiza la evolución histórica del tributo y encuentra un patrón en los momentos en que se generalizó su utilización. Los investigadores señalan que tanto en 2002 como en 2018, los procesos de generalización de las retenciones a gran parte del nomenclador arancelario estuvieron precedidos por fuertes aumentos del tipo de cambio real. En ese contexto, el impuesto permitió captar parte de la mejora inicial en los ingresos de los exportadores y reforzar la recaudación. Sin embargo, el estudio advierte que, posteriormente, cuando esa mejora fue erosionada por las apreciaciones cambiarias, los derechos de exportación no se redujeron con la misma velocidad.
La actual estructura de las retenciones deja a la agroindustria como el principal sector alcanzado por el tributo. Soja, cereales, oleaginosas, carnes y productos pesqueros concentran buena parte de las posiciones que continúan gravadas.
Esto responde, entre otros factores, al peso que estos complejos tienen dentro de la matriz exportadora argentina. La reducción implementada por el Gobierno representa un cambio importante en la cantidad de productos alcanzados, particularmente en la industria, pero las retenciones mantienen un peso considerable en la estructura fiscal argentina. El desafío hacia adelante será determinar hasta qué punto el cronograma de desgravación previsto hasta julio de 2027 permitirá profundizar la reducción del impuesto sin generar una presión significativa sobre las cuentas públicas.(Noticias AgroPecuarias)








