SanCor: la venta de los activos sigue frenada
A 4 meses de la declaración de quiebra, la histórica láctea continúa sin una definición sobre el destino de sus plantas y marcas. Atilra reclama que se acelere la definición.
(NAP) La situación de SanCor volvió a quedar en el centro de la escena luego de que la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina reclamó a la Justicia una definición sobre el proceso de quiebra de la cooperativa.
La quiebra fue decretada el 22 de abril de 2026, después de que SanCor solicitara su propia quiebra ante la imposibilidad de afrontar sus compromisos. El proceso dejó a la cooperativa con seis plantas industriales y sus principales marcas como activos centrales para una eventual liquidación.
El juzgado había dispuesto avanzar con la venta de esos activos, con una valuación global de US$ 52,1 millones: US$ 27,4 millones por las instalaciones industriales y US$ 24,7 millones por las marcas. Diez interesados llegaron a adquirir los pliegos de la licitación.
Sin embargo, el proceso quedó frenado a partir de un planteo de Fidulac, sociedad presidida por el empresario rosarino Gustavo Scaglione, que además es acreedora de SanCor. La firma cuestionó que los activos sean vendidos por separado y pidió revisar el mecanismo de liquidación, con el argumento de que una venta integral podría preservar mejor el valor de la empresa.
Fidulac y Atilra
La intervención de Scaglione tiene un antecedente directo en la historia reciente de SanCor. Fidulac fue la sociedad fiduciaria del Fideicomiso SanCor Capital, creado como parte de un intento de rescate de la cooperativa que comenzó a tomar forma en 2021.
Atilra tuvo entonces un papel activo en la búsqueda de una salida para la empresa y respaldó públicamente la creación del fideicomiso. El sindicato incluso informó en 2022 que había mantenido reuniones con empresarios para conseguir inversiones y que el grupo involucrado en el proyecto había ratificado su compromiso de aportar inicialmente unos US$ 15 millones.
Aquel intento finalmente no logró concretarse. En marzo de 2023, Scaglione y otros integrantes del grupo empresario comunicaron que daban un paso al costado ante la imposibilidad de reunir los US$ 60 millones previstos para el rescate.
Ahora, con SanCor ya en proceso de quiebra, Scaglione vuelve a intervenir desde una posición diferente: como presidente de Fidulac y acreedor de la cooperativa.
Es decir que Fidulac y Atilra tuvieron un vínculo institucional alrededor del anterior intento de rescate de SanCor. En 2021/22, Fidulac fue la sociedad fiduciaria del Fideicomiso SanCor Capital, un esquema de salvataje en el que Atilra tuvo una participación activa. Incluso hubo comunicados conjuntos de SanCor, Atilra y Fidulac defendiendo el proyecto.
Atilra reclama avanzar
El sindicato sostiene que la demora en la resolución del proceso genera perjuicios para trabajadores, sus familias y acreedores. Actualmente, 178 trabajadores permanecen vinculados al mantenimiento de las instalaciones, mientras más de 700 fueron desvinculados durante el proceso de ajuste previo a la quiebra.
El reclamo de Atilra de que la Justicia acelere la liquidación no está planteado formalmente para favorecer a Fidulac.
La disputa judicial dejó así planteados dos caminos: avanzar con la venta de los activos según el esquema diseñado por el juzgado o revisar el mecanismo para intentar preservar el valor de SanCor como conjunto. (Noticias AgroPecuarias)








