El Gobierno acepta incrementar el corte con bio en las naftas pero no en el caso del gasoil
Se avaló elevar el corte de bioetanol de 12% a 15%, pero advirtió que mayor participación del biodiésel encarecería el gasoil y afectaría al transporte, el agro y los consumidores.
(NAP) Durante un debate en el Senado, el Poder Ejecutivo fijó posición en la discusión sobre el futuro régimen de biocombustibles: no está dispuesto a acompañar una suba de los cortes obligatorios de biodiésel porque considera que esa medida provocaría un aumento permanente en el precio del gasoil.
La definición fue expresada por el secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, durante una reunión de la Comisión de Minería, Energía y Combustibles del Senado, donde se analizan distintos proyectos destinados a reformar la legislación vigente.
Según explicó el funcionario, el Gobierno respalda la iniciativa impulsada por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que propone avanzar hacia un mercado más competitivo y elevar el corte obligatorio de bioetanol del 12% al 15%.
Sin embargo, marcó diferencias con otros proyectos que plantean incrementar la participación del biodiésel en la mezcla con gasoil.
“No vemos lógica en duplicar el corte de biodiésel porque eso implica un aumento estructural y permanente del gasoil que se consume en todo el país”, sostuvo González.
La advertencia cobra especial relevancia para sectores como el transporte de cargas, la producción agropecuaria y las economías regionales, donde el costo del gasoil tiene una incidencia directa sobre la competitividad.
La postura oficial encontró respaldo en parte de la industria energética. Desde la Cámara Argentina de la Energía (CADE) reclamaron avanzar hacia un mercado más abierto y cuestionaron los actuales mecanismos de cupos y precios administrados, al considerar que limitan las inversiones y la competencia.
También la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara) se pronunció a favor de una mayor apertura del mercado y planteó la necesidad de revisar restricciones que, según sus representantes, dificultan la participación de distintos actores dentro de la cadena de biocombustibles.
En sentido contrario se manifestó la industria automotriz. El director ejecutivo de Adefa, Fernando Rodríguez Canedo, defendió la continuidad de los niveles actuales de mezcla y advirtió que cualquier incremento exigiría modificaciones técnicas en motores y sistemas de combustible.
Según explicó, mezclas superiores podrían requerir cambios en componentes como filtros, mangueras, tanques e inyectores, además de generar mayores costos para las terminales.
La discusión legislativa continúa abierta y refleja los distintos intereses que conviven en torno al mercado de biocombustibles. Mientras productores y empresas vinculadas a la cadena agroindustrial impulsan una mayor utilización de energías renovables, otros sectores advierten sobre el impacto que esos cambios podrían tener sobre los costos de producción, los combustibles y la industria automotriz.
En este escenario, el Gobierno se mostró dispuesto a avanzar con una mayor participación del bioetanol, pero no con una suba de los cortes de biodiésel que, según su diagnóstico, terminaría trasladándose al precio del gasoil que consumen productores, transportistas y usuarios de todo el país. (Noticias AgroPecuarias)








