Se incrementa la salida de hacienda de los feedlot
En septiembre, además, los feedlots aportaron a la faena un 25% menos de animales que hace un año. Este escenario plantea un desafío: puede haber una oferta más estable de hacienda hacia adelante.
(NAP) En la segunda mitad del año, los feedlots comienzan a mostrar, por una cuestión estacional de la actividad, una mayor salida de hacienda terminada de los corrales, al tiempo que la oferta de hacienda liviana comienza a escasear.
Esto se traduce en una postal frecuente, que es la tendencia de los corrales a vaciarse o al menos, reducir significativamente su nivel de ocupación. Pero a diferencia de otros años, el escenario ahora es diferente.
De acuerdo al Mercado Ganadero de Rosario (ROSGAN), en septiembre los feedlots argentinos mostraron un comportamiento diferente al observado en los últimos años. De acuerdo con los datos reportados por SENASA, el mes pasado los feedlots registraron ingresos por 358.767 animales, un 5% más que durante el mes previo, mientras que los egresos alcanzaron las 341.468 cabezas, un volumen 20% inferior al registrado en agosto.
El peso de la estacionalidad
“Otra particularidad que revelan los registros de este año es la menor estacionalidad observada en la curva de reposición de los feedlots”, señalaron desde la entidad rosarina. A diferencia del patrón de comportamiento promedio, en el que las etapas de llenado y vaciado aparecen mucho más marcadas, este año prácticamente no se observa una brecha tan definida entre ambas fases de la actividad de engorde.
Esto se refleja en niveles de encierre que son inusuales en estos meses: al 1° de octubre, las existencias en los corrales acumularon 2,09 millones de cabezas. Esta cifra es superior a la registrada el mes previo y, a su vez, el nivel más elevado para un mes de octubre desde que se dispone de esta serie de registros.
Probablemente, en este punto comenzó a jugar un papel relevante la decisión de prolongar el período de engorde, buscando obtener animales más pesados y con un mayor nivel de terminación y engrasamiento final. “Lo cierto es que, aun con una ocupación récord de los corrales, la cantidad de animales aportados a la faena por los feedlots durante el último mes se retrajo un 25% respecto de lo registrado un año atrás”, analizaron desde ROSGAN..
in embargo, más allá de esta baja puntual, los datos sugieren que algo está cambiando en la dinámica del engorde. La convivencia entre el corral y el potrero configura un sistema productivo de gran flexibilidad, capaz de ajustar los tiempos de terminación y, de este modo, distribuir de manera más estable la oferta de hacienda a lo largo del año.
Qué pasará en las carnicerías
En definitiva, el interrogante pasa por cuánto de esta mayor permanencia de animales en los corrales terminará convirtiéndose en carne disponible para el mercado interno. Los datos de faena vienen mostrando una caída interanual y, al mismo tiempo, el mayor peso de los animales permite sostener parte de la producción aun con menos cabezas procesadas.
En septiembre, además, los feedlots aportaron a la faena un 25% menos de animales que hace un año. Este escenario plantea un desafío: puede haber una oferta más estable de hacienda hacia adelante, pero no implica una mayor disponibilidad de cortes en las carnicerías.
En un mercado donde el consumo de carne vacuna viene perdiendo terreno frente al pollo y el cerdo, la evolución de la faena, los pesos de terminación y la competencia por la hacienda serán claves para determinar qué ocurre con los precios y el abastecimiento en los mostradores (Noticias AgroPecuarias).






