Don Romeo hizo brillar a “Primavera”, que logró la Gran Campeón Hembra, mientras que Don Cholo se consagró en Terneras

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La condición corporal es una de las claves a la hora de la elección. las mediciones objetivas realizadas mediante DEPs (Diferencia Esperada en la Progenie) mostraron parámetros normales.

(NAP)La pista de jura volvió a ser el escenario de uno de los momentos más esperados de la Semana Angus de Primavera edición Banco Provincia con la fuerza de Expoagro: la consagración de las mejores hembras y terneras del país. Con una destacada participación de cabañas y ejemplares de altísima calidad genética, el Centro de Remates y Exposiciones Angus de Cañuelas vibró al ritmo de la excelencia productiva.

La intensa jornada de este jueves comenzó por la mañana con la jura de Terneras a Bozal, a cargo de Emanuel Canale, donde la cabaña Don Cholo, en copropiedad con Carlos Ojea Rullán, se lució al adjudicarse el codiciado título de Gran Campeón Ternera, demostrando el gran futuro y la solidez de sus líneas de cría.

Por la tarde, la responsabilidad pasó a manos del jurado Julio Fernández, quien tuvo la difícil tarea de definir a las campeonas adultas en la jura de Hembras a Bozal. El máximo galardón de Gran Campeón Hembra fue para “Primavera”, una vaca colorada que deslumbró a la tribuna por su tamaño moderado, volumen y estructura y que pertenece a Alejandro Spinella de Don Romeo y Raúl Alberto Zanguitu.

El premio de Reservado Gran Campeón Hembra quedó para el establecimiento La Rubeta y socios —que coronó así un desempeño excepcional tras haber sido una de las grandes ganadoras en la jura de Lotes del día anterior—, mientras que el premio a la Tercer Mejor Hembra fue para el Box 231, una destacada ternera de La Angelita (de Salvini e Hijos, Andrea Orellano y Marcos Peralta).

El jurado Julio Fernández explicó que su fallo se basó en buscar el equilibrio perfecto entre las características funcionales, productivas y el fenotipo carnicero. «Esta vaca tiene lo que tiene que tener: un balance ideal entre lo funcional, lo productivo y lo que exige una pista», señaló, y detalló: «La línea superior era una mesa, el lomo era una tabla, muy correcta y bien ancha de caderas».

Fernández también hizo hincapié en la condición corporal. Explicó que, aunque a primera vista el ejemplar podía parecer excedido en su preparación, las mediciones objetivas realizadas mediante DEPs (Diferencia Esperada en la Progenie) mostraron parámetros normales. «Ahí confirmamos que todo es potencial genético. Estos detalles que la convirtieron en ganadora son pura genética, sumado a trabajar, trabajar y trabajar», afirmó, destacando especialmente la corrección de la línea inferior.

Un trabajo incansable desde Don Romeo, la consagración se vivió como el broche de oro de un proceso que lleva años de inversión y planificación. Alejandro Spinella, dueño de la cabaña, dimensionó el logro: «Consagrarte en un espacio como este es como ganar un mundial. Te confirma que el rumbo que buscás y lo que hacés está bien; te demuestra que vas por el camino correcto».

Spinella recordó que detrás de esta hembra de dos años y medio hay un esfuerzo genético inmenso: desde la minuciosa selección de los padres, la obtención de embriones y su implantación, hasta la crianza y el monitoreo diario. «Es un trabajo incansable de todo el equipo, que arranca en la concepción y se resume hoy en ese minuto y medio adentro de la pista», reflexionó. Finalmente, el titular de Don Romeo destacó los atributos inigualables de la raza Angus —calidad de carne, fertilidad y habilidad materna— como pilares fundamentales para el mercado interno y la exportación.(Noticias AgroPecuarias)

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