Las economías regionales encuentran nuevas oportunidades en la UE
Con el acuerdo comercial ya en vigencia, la BCR destacó que productos como maní, limón, pesca, miel y vino podrán mejorar su acceso al mercado europeo.
(NAP) La entrada en vigencia del Acuerdo Interino de Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea abre una nueva etapa para las economías regionales argentinas, que ya tienen al bloque europeo como uno de sus principales destinos comerciales y ahora podrían ganar competitividad gracias a la reducción o eliminación de aranceles.
Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario destacó que la Unión Europea concentra actualmente el 20,3% de las exportaciones de las economías regionales agroindustriales, muy por encima de su participación en el total de las exportaciones argentinas, donde representa el 9,3%.
El nuevo escenario encuentra además a estas actividades en un momento de fuerte expansión. En 2025, las economías regionales alcanzaron un récord histórico de exportaciones por US$ 11.313 millones, consolidando una tendencia de crecimiento durante los últimos dos años.
Complejos

La importancia del mercado europeo varía significativamente según cada cadena productiva. El complejo manisero es el más expuesto, ya que el 57,9% de sus exportaciones tiene como destino la Unión Europea, seguido por el tabaco (49,8%), el limón (45,7%), otros cítricos (42,4%), los porotos (37,3%), el arroz (34,6%) y la pesca (28,2%).
Según la BCR, esta diversidad implica que el impacto del acuerdo no será uniforme.
Mientras algunos sectores ya cuentan con una fuerte inserción en Europa y podrán mejorar rápidamente su competitividad, otros tendrán la oportunidad de ampliar su presencia en un mercado donde hoy participan de manera limitada.
Principales ganadores
Entre las actividades con mejores perspectivas aparece la pesca, ya que productos de gran relevancia para la Argentina, como la merluza hubbsi y las vieiras, accederán al mercado europeo sin aranceles desde la entrada en vigencia del acuerdo. También los langostinos congelados, principal producto exportado por el sector, pasarán de enfrentar aranceles de hasta el 18% a ingresar con arancel cero en un plazo de cuatro años y sin restricciones por cupos.
Otro de los grandes beneficiados sería el complejo manisero, donde la mayor oportunidad se concentra en los productos industrializados, como el aceite, el maní tostado y la manteca de maní, que tendrán una reducción gradual de los aranceles y permitirán agregar mayor valor a las exportaciones.
En el caso del limón, el aceite esencial podrá ingresar inmediatamente sin aranceles, mientras que otros productos del complejo, al igual que el vino y el aceite de maní, completarán un proceso de desgravación total en un período de entre cuatro y siete años.
La miel también aparece entre los sectores favorecidos. El acuerdo elimina un arancel del 17,3% para el ingreso al mercado europeo dentro de un cupo regional de 45.000 toneladas. La Argentina exportó unas 90.000 toneladas en 2025, por lo que el impacto dependerá de la porción de esa cuota que finalmente le corresponda al país.
Con dudas
No todas las cadenas tendrán el mismo beneficio. El informe señala que el sector lácteo enfrentará oportunidades más limitadas debido a que los principales productos de exportación, como la leche en polvo y algunos quesos, estarán sujetos a cupos relativamente reducidos para todo el Mercosur.
Además, deberá competir con una mayor presencia de productos europeos en el mercado regional, especialmente en segmentos donde la Unión Europea es uno de los principales productores mundiales.
El sector vitivinícola, en tanto, combina ventajas y desafíos. Si bien mejorará el acceso de los vinos argentinos al mercado europeo mediante la reducción gradual de aranceles y una mayor protección de las indicaciones geográficas, también deberá afrontar una apertura recíproca que facilitará el ingreso de vinos europeos al Mercosur.
La Bolsa de Comercio de Rosario remarcó que el impacto del acuerdo no dependerá únicamente de la reducción arancelaria. También influirán los cupos de importación, las exigencias sanitarias y fitosanitarias, la protección de las indicaciones geográficas, la simplificación de los trámites aduaneros y la capacidad de cada cadena para adaptarse a las nuevas condiciones comerciales.
En ese sentido, el informe sostiene que el acuerdo ofrece una oportunidad para profundizar la inserción internacional de las economías regionales, aunque advierte que el verdadero alcance de sus beneficios dependerá de la competitividad de cada complejo agroindustrial y de su capacidad para aprovechar las nuevas condiciones de acceso al mercado europeo. (Noticias AgroPecuarias)









