La suba en el precio de la carne parece no tener techo, el kilo vivo alcanzó a $5.500
La causa de los amentos dejo de ser un tema estaciona, aumenta de la demanda y cae la oferta. El impacto más fuerte, además del bolsillo del consumidor, alcanza a los feedlot.
(NAP) La suba de la carne en los mostradores de las carnicerías no tiene límite y para marzo, desde la industria frigorífica anticiparon que los incrementos podrían oscilar entre el 10 y 15%.
En un contexto de escasez de hacienda, los remates en el Mercado Agroganadero de Cañuelas (MAG) no tienen techo, tal como quedó demostrado el último viernes: el consumo llegó a $5.500 el kilo en vaquillonas y $5.400 en novillitos.
Miguel Schiariti, presidente de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados, analizó este escenario de aumento. “El año 2026 comenzó de una manera extraña, con una caída de la faena en el mes de enero y un aumento de precios realmente importante”.
En este punto, el directivo consideró que en el eslabón primario del negocio ganadero, “los productores y feedloteros están muy contentos y están reteniendo un poco de hacienda, para agregar más kilos, porque hay pasto y buenos precios, que no dan señales de querer bajar”.
Con este escenario, afirmó que “debemos esperar que de acá a marzo haya un aumento en el precio de la carne, calculo que que va a aumentar alrededor del 10 al 15%”.
La faena no termina de repuntar
En el primer mes del año, la industria frigorífica vacuna comenzó con números a la baja, de acuerdo al informe mensual de Ciccra. Para dimensionar el desempeño, la entidad señaló que la faena de enero de 2026 ocupó el puesto 36° entre los últimos cuarenta y siete eneros.
En enero, los frigoríficos procesaron 1,01 millones de cabezas, lo que representó una caída de 16,1% respecto del mes previo al corregir por cantidad de días laborables. En la comparación interanual, la baja fue de 11,8% frente a enero de 2025, equivalente a 136.240 cabezas menos.
También se verificó un deterioro en el índice de preñez y menores zafras de terneros y en este contexto, la faena total de hacienda mostró una tendencia contractiva en los últimos dos años, con veinte bajas interanuales consecutivas (Noticias AgroPecuarias)









