Pauny acumula cheques rechazados por más de $1.000 millones y adeuda salarios a sus trabajadores

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La fábrica cordobesa registra una caída de 28% en sus patentamientos. Mientras crece el ingreso de tractores importados, la empresa busca inversores para sostener su actividad.

(NAP) La fabricante argentina de tractores Pauny atraviesa una crisis financiera y laboral, con 146 cheques rechazados por 1.028,4 millones de pesos, atrasos salariales y reclamos sindicales por incumplimientos en el pago de aportes sociales.

La empresa, radicada en Las Varillas, Córdoba, cuenta con alrededor de 450 trabajadores y busca alternativas para sostener la producción.

La situación de la compañía coincide con un cambio en la composición de la oferta de tractores en el mercado argentino, donde crece la presencia de equipos importados, en particular de origen chino, que compiten con los fabricantes nacionales mediante precios más bajos.

Según datos de la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina, al 28 de octubre Pauny acumulaba 146 cheques rechazados por un total de $1.028,4 millones. Entre sus principales acreedores bancarios figuran el Banco Nación, el Banco de Córdoba, BBVA y el Banco Provincia.

En el plano laboral, la Unión Obrera Metalúrgica, seccional San Francisco, denunció que la empresa adeuda la segunda quincena de septiembre y la primera de octubre. También reclamó por incumplimientos en el ingreso de aportes jubilatorios, contribuciones a la obra social y otros conceptos retenidos de los salarios.

En septiembre, Pauny reujo su actividad a 3 días semanales y abonó 70% de los salarios, en el marco de un procedimiento preventivo de crisis acordado con los trabajadores y el Gobierno de Córdoba.

La empresa también comunicó que los operarios quedaban dispensados de concurrir a la planta los días 28, 29 y 30 de octubre, una medida que no fue acatada por los trabajadores.

Ante el agravamiento del conflicto, la UOM solicitó una audiencia ante las autoridades laborales provinciales. En paralelo, trascendió que la compañía busca inversores y evalúa alternativas para garantizar su continuidad.

Los tractores chinos ganan participación

La crisis de Pauny se desarrolla en un mercado que enfrenta una mayor competencia de equipos importados. Los datos de la industria muestran que el avance de las importaciones coincide con una caída de las ventas de tractores de fabricación nacional.

Según cifras del Indec, durante el primer semestre de 2026 las ventas de tractores fabricados en el país cayeron 37% interanual, mientras que las importaciones crecieron 28%. En el mismo período, el mercado total de tractores se contrajo 27%.

Entre las marcas que avanzan en el mercado local se encuentran las chinas YTO, Lovol y Chery. Su presencia se suma a la oferta de fabricantes internacionales con plantas de producción o ensamblado en la Argentina, que también comercializan equipos importados.

La tendencia se observa asimismo en los datos de comercio exterior. De acuerdo con cifras aduaneras procesadas por AImport.ar, en septiembre de 2026 China representó 36,3% del valor de las importaciones argentinas de tractores. El dato refleja la importancia que adquirió ese origen dentro de la oferta importada, aunque no equivale a su participación en las ventas totales del mercado.

El avance de estos equipos introduce una presión competitiva adicional para los fabricantes locales, especialmente en los segmentos en los que el precio es un factor determinante para la decisión de compra de los productores.

Las ventas de Pauny

Los patentamientos de Pauny reflejan las dificultades comerciales de la empresa. Según los datos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), entre enero y septiembre de 2026 se patentaron 316 tractores de la marca, frente a los 439 registrados en igual período de 2025.

La disminución fue de 123 unidades, equivalente a una caída interanual de 28%. La participación de Pauny se ubicó en 7,9%, un retroceso para una empresa que históricamente ocupó un lugar destacado entre los fabricantes de tractores del país.

Si bien las cifras muestran que Pauny pierde ventas en un mercado con mayor presencia importada, no permiten determinar qué proporción de esa caída se explica directamente por la competencia de los tractores chinos. Tampoco alcanzan para establecer que ese factor sea la causa de sus problemas financieros, que incluyen deudas bancarias, cheques rechazados y dificultades para afrontar los compromisos salariales.

Pauny nació en 2002, luego de la quiebra de Zanello, y logró recuperar la fabricación de tractores en Las Varillas mediante la participación de trabajadores, exdirectivos y concesionarios. Con el tiempo, la compañía se consolidó como uno de los principales referentes de capitales nacionales en el segmento. (Noticias AgroPecuarias)

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