El NOA busca abrir una nueva cadena productiva con café de especialidad

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Con ensayos en Tucumán y proyectos que ya se expanden hacia otras provincias, productores e instituciones impulsan el desarrollo de un café argentino de alta calidad.

(NAP) El norte argentino comienza a posicionarse como una nueva frontera para el cultivo de café, con un modelo orientado a la producción de granos de especialidad y no al volumen.

El proyecto, que tiene a Tucumán como principal epicentro, reúne a productores, organismos públicos y empresas privadas con el objetivo de desarrollar una nueva cadena agroindustrial en el país desde el Noroeste Argentino (NOA).

Argentina es uno de los mayores consumidores de café de América Latina, con un consumo promedio cercano a un kilogramo por habitante al año. Sin embargo, prácticamente la totalidad del grano que abastece al mercado local es importado, principalmente desde Brasil, Colombia y Perú.

Un informe del diario uruguayo El País detalló que la experiencia tucumana comenzó en 2025 con plantaciones experimentales en zonas de piedemonte. Actualmente participan unos 35 productores, que cultivan entre 1.000 y 9.000 plantas cada uno. Ese mismo año se obtuvo la primera cosecha y durante 2026 se espera consolidar la segunda, mientras que para 2027 buena parte de las plantas alcanzará su etapa de máxima productividad.

El proyecto es impulsado por el Instituto de Desarrollo Productivo (Idep) de Tucumán, con asistencia técnica de especialistas de Brasil y Colombia y el acompañamiento de la empresa Cabrales, que participa en tareas de capacitación y desarrollo comercial.

Foco en la calidad

A diferencia de los sistemas intensivos utilizados en otros países productores, en Tucumán el café se cultiva bajo el dosel de las yungas, un sistema conocido como producción en sotobosque. Según los técnicos que participan del proyecto, este manejo permite obtener una mejor calidad de taza, gracias a una maduración más lenta de los frutos y a un ambiente con elevada humedad y abundante vegetación.

Las primeras degustaciones realizadas sobre los granos experimentales arrojaron resultados alentadores. Especialistas de Café Martínez describieron un café con notas dulces y frutales, buena armonía y una acidez moderada, características propias de los cafés de especialidad.

Uno de los factores que explican el interés por el cultivo es el desplazamiento hacia el sur de algunas especies tropicales como consecuencia del cambio climático.

Ese fenómeno permite que zonas del noroeste argentino, donde décadas atrás era inviable producir café, hoy presenten condiciones aptas para su desarrollo.

El principal desafío sigue siendo el riesgo de heladas, aunque los investigadores consideran que el manejo agronómico y la utilización de áreas protegidas por la vegetación podrían minimizar ese problema.

Apuesta regional

Los impulsores de la iniciativa sostienen que el futuro del café argentino no dependerá exclusivamente de Tucumán, sino de una estrategia regional que integre a provincias como Salta, Jujuy, Catamarca e incluso Corrientes, donde ya comenzaron a distribuirse plantas para nuevos ensayos.

El objetivo no es competir con gigantes productores como Brasil o Colombia en volumen, sino desarrollar microlotes de alta calidad destinados a un segmento premium del mercado internacional. Si el proyecto logra consolidarse, el norte argentino podría sumar una nueva alternativa de diversificación productiva y posicionarse como un origen emergente dentro del mercado mundial del café de especialidad. (Noticias AgroPecuarias)

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