Fertilizar con más nutrientes mejora el margen del maíz en 403 dol/ha y el de soja en 74 dol/ha
Fertilizar AC comparó estrategias de nutrición en la zona núcleo y mostró que una mayor inversión en fertilizantes aumentó rindes y elevó el MB incluso en campo alquilado.
(NAP) La fertilización debe evaluarse por su efecto sobre el rendimiento y el resultado económico, además del costo de los nutrientes. Ese fue el eje del encuentro con la prensa de Fertilizar Asociación Civil, denominado “La matemática del lote”, en el que especialistas relacionaron los requerimientos nutricionales de los cultivos con los resultados económicos de distintas estrategias de manejo.
El responsable técnico de la entidad, Esteban Ciarlo, explicó que el diagnóstico debe considerar los nutrientes que requiere cada cultivo y los que se extraen con la cosecha. En maíz, por cada tonelada de grano producida se necesitan unos 20 kilos de nitrógeno y 4 kilos de fósforo, mientras que la extracción por el grano ronda los 14 y 3 kilos, respectivamente.
Con un rendimiento promedio nacional de 7,7 toneladas por hectárea en la campaña 2025/26, la extracción estimada fue de 105 kilos de nitrógeno y 23 kilos de fósforo por hectárea. Cuando la fertilización no repone los nutrientes extraídos, parte de la producción se sostiene con las reservas del suelo.
Ciarlo también destacó la importancia de la eficiencia agronómica —los kilos adicionales de grano obtenidos por cada kilo de nutriente aplicado— y de una nutrición balanceada, ajustada en dosis, fuente, momento y forma de aplicación.
Más rendimiento, mayor margen
Franco Córdoba, responsable del área de Mercados de Fertilizar AC, señaló que la conveniencia de fertilizar debe analizarse en función de la relación insumo/producto y la respuesta en rendimiento. Para los cálculos se utilizaron precios de referencia de US$ 201 por tonelada de maíz, con entrega en abril de 2027, y US$ 358 para la soja, con entrega en mayo de 2027.
Maíz: en un planteo de maíz temprano en la zona núcleo se compararon dosis de 80, 120 y 160 kilos de nitrógeno por hectárea, asociadas a rendimientos de 8, 10 y 12 toneladas, respectivamente.
Entre los planteos extremos, el costo de los fertilizantes pasó de US$ 203 a US$ 337 por hectárea. Sin embargo, el aumento de cuatro toneladas por hectárea permitió elevar el margen bruto de US$ 468 a US$ 871 por hectárea en campo propio: una mejora de US$ 403/ha.
En campo alquilado, con un arrendamiento equivalente a 16 quintales de soja por hectárea, el margen del manejo de menor fertilización fue negativo, de US$ -105/ha, mientras que el planteo de mayor rendimiento alcanzó US$ 299/ha. El escenario intermedio arrojó márgenes de US$ 671/ha en campo propio y US$ 98/ha en campo alquilado.
Soja: en una red de ensayos de soja de primera en la zona núcleo se compararon dos estrategias de fertilización fosfatada. Con la dosis habitual de 9 kilos de fósforo por hectárea, el rendimiento fue de 3,7 toneladas y el margen bruto alcanzó US$ 652/ha. Con una dosis de 24 kilos, el rendimiento llegó a 4,2 toneladas y el margen subió a US$ 726/ha.
La diferencia fue de US$ 74/ha, pese a que el costo de los fertilizantes aumentó de US$ 39 a US$ 103/ha. En campo alquilado, el margen pasó de US$ 79 a US$ 153/ha. Córdoba agregó que la fertilización fosfatada también puede mejorar la disponibilidad del nutriente en el suelo para cultivos posteriores.
El rendimiento, una variable central
El presidente de Fertilizar AC, Roberto Rotondaro, sostuvo que el rendimiento es una variable determinante para la rentabilidad. Citó un trabajo de Juan Pablo Monzón, productor CREA e investigador, basado en datos de más de 300 productores, que identifica a los kilos producidos por hectárea como el factor que mejor explica el margen bruto de los cultivos.
“Hay que concentrarnos en lo que nos va a dar rendimiento”, planteó Rotondaro, quien también destacó la importancia de controlar los costos, mejorar los precios y optimizar las labores y los servicios.
El directivo vinculó la nutrición con una estrategia de intensificación sustentable: producir más por hectárea y por unidad de agua utilizada, aprovechando mejor los recursos disponibles sin necesidad de incorporar nuevas tierras.
La conclusión del encuentro fue que la decisión de fertilizar no puede limitarse al precio del insumo. Debe contemplar el diagnóstico del lote, los nutrientes disponibles, la respuesta productiva esperada y su impacto sobre el margen económico.
La cita 2027
Al final de la presentación, Fernanda González Sanjuan anunció la fecha del próximo Simposio Fertilidad 2027, a realizarse los días 19 y 20 de mayo de 2027 en el Centro de Convenciones Metropolitano de Rosario, Santa Fe. (Noticias AgroPecuarias)






