La informalidad de las majadas le pone límite a la producción ovina de carne en la PBA

Spread the love

Limita el acceso de los productores a los frigoríficos y a los canales comerciales. Desde Carbap reclamaron también coordinar políticas entre la Provincia, los municipios yherramientas de financiamiento.

(NAP) La formalización de las majadas es uno de los principales desafíos para ampliar la producción y el consumo de carne ovina en la provincia de Buenos Aires, aseguró Ana Boracchia, veterinaria e integrante de la comisión de Producciones Alternativas de Carbap.

“Si no hacemos algo con el tema de la formalización de majadas, nunca vamos a ver en una góndola la carne ovina presentada como encontramos la carne de cerdo o la vacuna”, afirmó la productora en una entrevista con Agroindustria en Foco de Eco Medios AM 1220, en la que se refirió a los temas abordados en la última reunión de la Mesa Ovina bonaerense.

Según explicó, la falta de registros actualizados y de documentación que respalde la actividad impide que muchos productores accedan a los canales formales de comercialización. Para vender animales a un frigorífico, por ejemplo, es necesario contar con la documentación correspondiente que permita acreditar su origen y gestionar su traslado.

El mismo problema alcanza a otros productos de la actividad, como la lana. “Se te empiezan a cerrar las puertas”, resumió Boracchia.

La veterinaria planteó que la regularización requiere un acuerdo entre la Provincia y los municipios para facilitar la incorporación de productores al sistema sin que el trámite termine generando costos adicionales que desalienten ese proceso.

Como antecedente, recordó un programa de regularización impulsado años atrás, durante la gestión provincial de María Eugenia Vidal, que no logró una adhesión suficiente. Según relató, algunos productores que intentaron declarar sus existencias se encontraron con multas al momento de tramitar guías en los municipios.

“Pongámonos de acuerdo, Provincia, municipio, todos en eje, y entonces hagamos ese blanqueo necesario para empezar a trabajar”, propuso.

Boracchia también advirtió sobre los riesgos sanitarios de la faena y comercialización sin controles. En ese sentido, consideró necesario avanzar hacia circuitos habilitados que permitan ofrecer carne ovina con garantías de inocuidad y trazabilidad.

La formalización, explicó, no implica necesariamente que toda la faena deba realizarse en grandes frigoríficos. También pueden desarrollarse alternativas con salas de faena habilitadas y establecimientos de ciclo dos, donde la carne se troza, envasa y prepara para su comercialización bajo los controles correspondientes.

Financiamiento y genética para impulsar la producción

En cuanto a las herramientas de apoyo, Boracchia recordó el papel que cumplió la Ley Ovina en el financiamiento de inversiones, la renovación de majadas y la incorporación de genética. Tras la discontinuidad de ese instrumento, señaló que la provincia de Buenos Aires dispone de líneas de crédito que algunos productores de su entorno utilizaron para desarrollar sus proyectos.

La dirigente destacó que esas herramientas permiten financiar iniciativas productivas mediante la presentación de proyectos y la evaluación técnica, aunque consideró que todavía queda un camino importante por recorrer para desarrollar tanto la producción de carne como la de lana.

Cuántos ovinos hay realmente

Otro de los puntos señalados por Boracchia es la falta de información precisa sobre las existencias ovinas, especialmente en las zonas productivas fuera de la Patagonia.

La veterinaria estimó que en el país podría haber alrededor de 2 millones de ovinos registrados y una cantidad similar o superior sin formalizar. Se trata de una estimación mencionada durante la entrevista, que refleja, según su planteo, la dificultad para dimensionar con precisión el sector.

Para la productora, contar con registros confiables constituye un primer paso para diseñar políticas públicas, mejorar la comercialización y fortalecer los distintos eslabones de la cadena.

La agenda también incluye otras oportunidades de desarrollo, como la producción de leche ovina y la elaboración de quesos. Boracchia mencionó experiencias de productores bonaerenses que trabajan con genética especializada y productos diferenciados, un segmento que considera con posibilidades de crecimiento. (Noticias AgroPecuarias)

También puede gustarle...