Porcinocultores paraguayos exigen mayor control en las fronteras por el ingreso irregular de carne
Los productores advierten que la competencia desleal y el contrabando desde Brasil presionan a la baja los precios locales y ponen en riesgo el estatus sanitario.
(NAP) Pequeños y medianos productores agrupados en la Asociación Paraguaya de Productores de Cerdos denunciaron dificultades para colocar su producción en el mercado interno, reclamando a las autoridades un refuerzo urgente de los controles en las zonas fronterizas, principalmente en Alto Paraná, Canindeyú y Pedro Juan Caballero.
El presidente de la APPC, Roberto Bento, señaló que el ingreso irregular de carne y animales por las fronteras está generando una distorsión directa en los valores de comercialización a nivel local.
Según detalló, mientras que a fines de 2025 el precio se ubicaba en torno a los 12.000 guaraníes por kilo, en la actualidad cayó drásticamente hasta los G. 8.750.
La situación se ve incentivada por la brecha de precios con los países vecinos —especialmente Brasil, donde el valor del cerdo se sitúa entre G. 5.000 y G. 6.000 por kilo—, lo que fomenta el contrabando y desplaza la producción nacional.
Alerta sanitaria
Más allá del impacto económico, desde el sector porcino remarcaron que el ingreso informal de animales sin documentación ni identificación atenta contra la trazabilidad y pone en riesgo el estatus sanitario del país.
Ante esta problemática, la APPC reclamó una línea de acción permanente y coordinada que involucre a diversas instituciones estatales, entre ellas el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), la Secretaría de Defensa del Consumidor (Sedeco), los ministerios de Agricultura (MAG) y de Industria (MIC), además de la Policía Nacional, la Armada y el Ministerio Público.
“El riesgo que estamos teniendo es que todo el esfuerzo que hemos hecho, años de sacrificio y de poner la casa en orden para tener una carne premium competente en un mercado muy exigente, pueda estar en peligro”, advirtió Bento.
El reclamo de los productores contrasta con el buen momento que atraviesa la cadena porcina en materia de comercio exterior. Paraguay pasó de producir unas 13.000 toneladas en 2007 a cerca de 90.000 toneladas en 2025, con una faena cercana al millón de animales.
Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones mantuvieron una tendencia positiva al superar las 8.700 toneladas enviadas por unos USD 25,5 millones, consolidando a mercados como Taiwán y abriendo nuevos destinos internacionales, un impulso que los productores locales buscan proteger frente a las distorsiones de la frontera.
Un problema regional con matices distintos
La situación que atraviesa Paraguay refleja un desafío común en el Cono Sur debido a la diferencia de costos y precios frente a la producción de Brasil, el gigante regional en producción porcina.
Sin embargo, mientras que en el mercado paraguayo el conflicto actual se concentra en el ingreso irregular y el contrabando fronterizo (impulsado por la permeabilidad en zonas como Alto Paraná o Pedro Juan Caballero y la fuerte brecha de precios), en Argentina la preocupación de los productores porcinos se vincula más a la competencia por importaciones legales y las asimetrías fiscales y de costos internos frente a la apertura comercial, aunque ambos países coinciden en la exigencia de rigurosos controles sanitarios y de trazabilidad para proteger el trabajo de los productores locales. (Noticias AgroPecuarias)









