Red Vial: el Gobierno concesionó 3.900 km de rutas sin incluir un plan de autopistas
Son 8 corredores nacionales por 20 años. El esquema contempla solo mantenimiento, reparación y conservación financiados con peajes. Mirá el mapa y los adjudicatarios.
(NAP) El Gobierno argentino adjudicó la Etapa III de la Red Federal de Concesiones, que comprende 3.920 kilómetros de rutas nacionales distribuidos en 8 corredores que atraviesan 11 provincias.
Los contratos tendrán una duración de 20 años y estarán financiados mediante el cobro de peajes y la explotación comercial de las trazas, sin subsidios del Estado nacional.
La medida completa el esquema mediante el cual el Ejecutivo busca concesionar más de 9.000 kilómetros de rutas nacionales, por donde circula aproximadamente el 80% del tránsito del país. La Dirección de Vialidad Nacional será responsable de controlar el cumplimiento de los contratos mediante indicadores de desempeño y niveles de servicio.
Los corredores adjudicados son Centro, Mesopotámico, Centro-Norte, Noroeste, Litoral, Noreste, Chaco-Santa Fe y Cuyo. Incluyen tramos de las rutas nacionales 7, 9, 11, 12, 16, 18, 19, 34, 66, 105 y otras trazas complementarias. La medida salió como Resolución 1379/2026 del Ministerio de Economía.
La adjudicación de la Etapa III no debe confundirse con una nueva licitación de obras viales. Forma parte del proceso mediante el cual el Gobierno busca transferir a operadores privados la explotación, administración y mantenimiento de más de 9.000 kilómetros de rutas nacionales.
El programa comenzó con la Etapa I, continuó con las etapas II-A y II-B y se completa con los más de 3.900 kilómetros adjudicados ahora. En este esquema, el objetivo principal es recuperar y mantener las trazas existentes; la construcción de nuevas autopistas, autovías o duplicaciones de calzada requiere obras y procesos específicos que no están incluidos como obligación general en esta Etapa III.
Es decir, que con esta adjudicación el Gobierno está terminando de privatizar la gestión de más de 9.000 km de rutas nacionales, pero eso no equivale a estar construyendo 9.000 km de nueva infraestructura vial.
Los ganadores son:
| Tramo | Adjudicatario |
|---|---|
| Centro | AFEMA S.A. – Pablo Federico e Hijos S.A. – Guido Mogetta S.A. |
| Centro Norte | José Cartellone Construcciones Civiles S.A. |
| Mesopotámico | IEB Construcciones S.A. – Trading MRG S.A.U. |
| Noroeste | Autovía Construcciones y Servicios S.A. – VAPEU S.R.L. – GUIGIVAN S.R.L. |
| Litoral | JCR S.A. – Néstor Julio Guerechet S.A. |
| Noreste | Carlos E. Enriquez S.A. – Hormi S.A. |
| Chaco-Santa Fe | José Eleuterio Pitón S.A. – ROVIAL S.A. – OBRING S.A. |
| Cuyo | Laugero Construcciones S.A. – GREEN S.A. – Corporación del Sur S.A. |
Mantenimiento sí, autopistas no
Aunque la resolución que habilitó la licitación establece que las concesiones comprenden la construcción, ampliación, reparación, conservación y mantenimiento de las rutas, el alcance concreto de esta etapa no contempla un programa generalizado de construcción de autopistas o autovías.
Los contratos apuntan principalmente a llevar las rutas a condiciones adecuadas de transitabilidad y mantenerlas durante el período de concesión. Entre las obligaciones se encuentran tareas como bacheo, repavimentación, mantenimiento de banquinas, señalización, limpieza, conservación de defensas e iluminación en determinados sectores, además de servicios de asistencia a los usuarios.
Un análisis de los pliegos publicado por lanacion.com señala que no se establecen obras importantes de autopistas ni terceros carriles en los corredores adjudicados. El esquema se concentra en mantenimiento y conservación de las trazas existentes.
Esto es relevante para rutas como las nacionales 11, 12 y 34, donde productores, transportistas y entidades empresarias reclaman desde hace años la duplicación de calzada y la transformación de distintos tramos en autovías.
La diferencia no significa que el Gobierno haya descartado definitivamente las obras de ampliación. Lo que surge de la documentación y del esquema presentado es que esas obras no forman parte del núcleo de esta Etapa III.
La concesión actual es principalmente como un mecanismo para garantizar la operación y el mantenimiento de las rutas mediante inversión privada y peajes.
Mientras que las grandes obras de infraestructura, como duplicaciones de calzada, autovías o terceros carriles, quedarían sujetas a futuros procesos de licitación.
El propio Gobierno había señalado al presentar el esquema que la Red Federal de Concesiones busca mejorar los estándares de operación y mantenimiento, la seguridad y la calidad de los corredores y promover la inversión privada.
Los corredores concesionados
El Tramo Centro, de 681,92 kilómetros, comprende sectores de las rutas 9, 19 y 34 en Santa Fe y Córdoba. El Mesopotámico abarca 276,11 kilómetros de las rutas 12 y 18 en Entre Ríos.
El Centro-Norte suma 536,43 kilómetros de la ruta 34 entre Santa Fe y Santiago del Estero, mientras que el Noroeste comprende 596,52 kilómetros de las rutas 9, 34 y 66, entre otras trazas, en Salta, Jujuy, Tucumán y Santiago del Estero.
El Litoral incluye 546,74 kilómetros de las rutas 12 y 16 en Corrientes y Chaco; el Noreste, 456,22 kilómetros de las rutas 12 y 105 en Misiones; el Chaco-Santa Fe, 497,18 kilómetros de la ruta 11; y el Cuyo, 329,09 kilómetros de la ruta 7 en Mendoza.
Qué cambia para el transporte de cargas
La concesión implica que las empresas privadas deberán garantizar determinados niveles de servicio y mantener las rutas en condiciones de transitabilidad. El sistema también prevé la incorporación progresiva de tecnologías como TelePASE y sistemas de cobro sin barreras.
Para las regiones productivas, sin embargo, queda planteado un interrogante: el nuevo esquema puede mejorar significativamente el estado de las rutas existentes, pero no resuelve por sí mismo el déficit de infraestructura de capacidad.
En otras palabras, una ruta puede estar correctamente mantenida y seguir siendo insuficiente para el volumen de tránsito que soporta. La diferencia es central para corredores donde circulan grandes cantidades de camiones y donde la demanda del sector productivo no se limita al bacheo o la repavimentación, sino que apunta a contar con doble calzada, autovías y terceros carriles.
Por eso, el resultado de esta etapa dependerá no sólo de la calidad del mantenimiento que realicen los concesionarios, sino también de si el Gobierno avanza posteriormente con las obras de ampliación que permitan aumentar la capacidad de los principales corredores productivos del país. (Noticias AgroPecuarias)









