El campo pide que la prevención hídrica sea una política de estado
El fenómeno está relacionado con un calentamiento de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial que altera la circulación atmosférica y puede favorecer un mayor ingreso de humedad y precipitaciones.
(NAP) La Sociedad Rural de Rosario valoró el proyecto de emergencia votado en Senadores, pero advirtió que la preparación ante períodos de lluvias intensas debería sostenerse incluso durante los años de sequía. Caminos, canales, maquinaria, coordinación entre provincias y el eventual traslado de ganado aparecen entre las principales preocupaciones. “Se necesita celeridad y estar preparados para lo que venga”, señaló María Soledad Aramendi.
El agua que durante los últimos años fue reclamada casi como una bendición por buena parte del sector agropecuario, ahora podría convertirse en una preocupación.
Los pronósticos climáticos anticipan la posibilidad de que el fenómeno de El Niño vuelva a instalarse en la región y, aunque todavía resta conocer cuál será finalmente su intensidad y su impacto concreto sobre cada zona, en Santa Fe ya comenzaron los preparativos.
El fenómeno está relacionado con un calentamiento de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial que altera la circulación atmosférica y puede favorecer un mayor ingreso de humedad y precipitaciones sobre buena parte del sur del continente. Su intensidad puede variar y sus consecuencias tampoco son uniformes: no es lo mismo un Niño débil que uno moderado o fuerte, ni necesariamente impacta de igual manera en toda una provincia.
Pero cuando las lluvias resultan muy superiores a las habituales, los problemas pueden multiplicarse. Desbordes de cursos de agua, anegamientos de campos, dificultades para sacar la producción, caminos rurales intransitables y complicaciones para la ganadería son algunos de los escenarios que empiezan a ser contemplados.
En ese contexto, el gobierno de Santa Fe envió a la Legislatura un proyecto para declarar la emergencia hídrica hasta el 30 de abril, que ya obtuvo media sanción del Senado. La iniciativa busca darle al Ejecutivo herramientas para agilizar contrataciones y compras, realizar intervenciones necesarias, efectuar aportes a municipios y comités de cuenca y constituir un fondo específico para responder ante una eventual contingencia.
Desde la Sociedad Rural de Rosario valoraron que la provincia haya comenzado a prepararse ante un fenómeno que todavía es un pronóstico, pero plantearon una discusión que excede esta coyuntura: que las obras y el mantenimiento de la infraestructura hídrica se transformen definitivamente en una política de Estado.
“Por un lado, bienvenido sea que este proyecto de ley genere las herramientas necesarias para afrontar esta posible situación. No siempre debería ser en estos momentos, cuando falta poco para que ocurra. Se debería prever con la anticipación necesaria. En los años de sequía se deben generar las obras correspondientes mayores y después hacer el sostenimiento en el tiempo, como por ejemplo la limpieza de canales, que hay que hacer permanentemente”, dijo María Soledad Aramendi, vicepresidenta de la entidad, en Punto Medio (Radio 2).(Noticias AgroPecuarias)








