Brasil elevó el corte de etanol al 32%
El gobierno brasileño aprobó un nuevo aumento de la mezcla obligatoria de etanol en las naftas. En Argentina continúa la discusión para actualizar el marco regulatorio.
(NAP) El Consejo Nacional de Política Energética (CNPE) de Brasil aprobó elevar de 30% al 32% el porcentaje obligatorio de etanol anhidro mezclado con las naftas, una decisión que comenzará a aplicarse durante los próximos 180 días y que vuelve a poner el foco sobre el debate que también se desarrolla en Argentina respecto del futuro de los biocombustibles.
La medida busca reducir la dependencia de combustibles fósiles importados, fortalecer la seguridad energética y ampliar el uso de energías renovables. Según estimaciones oficiales, la nueva mezcla E32 permitirá reemplazar unos 900 millones de litros de nafta importada por año e incrementará la demanda de etanol en alrededor de 1.000 millones de litros anuales.
El anuncio cobra especial relevancia para Argentina, donde distintas provincias productoras, empresas y entidades del sector impulsan una actualización de la Ley de Biocombustibles para elevar los porcentajes obligatorios de mezcla tanto de bioetanol como de biodiésel. El objetivo es agregar valor a la producción agropecuaria, promover nuevas inversiones industriales y reducir la dependencia de combustibles fósiles.
Más demanda para la caña y el maíz
El aumento del corte beneficiará tanto a la tradicional industria brasileña del etanol de caña de azúcar como al creciente sector del etanol de maíz, que en los últimos años registró una fuerte expansión en estados como Mato Grosso, Goiás, Mato Grosso do Sul y Paraná.
La disponibilidad de grandes volúmenes de maíz de segunda cosecha permitió el desarrollo de nuevas plantas industriales que operan durante todo el año y generan, además del biocombustible, coproductos destinados a la alimentación animal, como los DDGS y aceite de maíz.
Brasil es uno de los mayores productores mundiales de etanol y mantiene desde hace años una estrategia sostenida para aumentar la participación de los biocombustibles en el transporte.
La amplia difusión de los vehículos flex fuel, capaces de funcionar con gasolina, etanol hidratado o cualquier mezcla de ambos combustibles, facilitó esa política. De acuerdo con las autoridades brasileñas, las evaluaciones técnicas no detectaron impactos significativos sobre el funcionamiento de los motores con la nueva mezcla E32 y ya se estudia un eventual incremento hasta el 35% de etanol.
El debate argentino
La decisión brasileña reaviva la discusión en Argentina sobre el papel que deberían tener los biocombustibles en la matriz energética.
Actualmente, el porcentaje obligatorio de bioetanol en las naftas argentinas se ubica muy por debajo del nivel adoptado por Brasil, pese a que el país cuenta con una importante capacidad instalada basada tanto en maíz como en caña de azúcar.
En las últimas semanas, el Congreso retomó el tratamiento de distintos proyectos para modificar el régimen vigente y elevar los porcentajes de mezcla obligatoria. Las iniciativas cuentan con el respaldo de provincias productoras y de la cadena de los biocombustibles, que sostienen que una mayor participación del bioetanol permitiría generar más valor agregado, empleo e inversiones en el interior productivo, además de reducir las emisiones y disminuir la necesidad de importar combustibles.
Con la nueva decisión del gobierno brasileño, el principal socio del Mercosur vuelve a profundizar una estrategia que vincula producción agropecuaria, desarrollo industrial y transición energética, mientras Argentina mantiene abierto el debate sobre el rumbo que adoptará su propia política de biocombustibles. (Noticias AgroPecuarias)








