La trazabilidad electrónica: convertir los datos en una herramienta para producir mejor
Desde la Sagyp explicaron que el chip obligatorio es el 1er paso de un sistema que seguirá a cada animal hasta la faena.
(NAP) La identificación electrónica obligatoria del ganado no termina con la colocación del chip. Por el contrario, debe ser el primer paso de un sistema que busca seguir al animal durante toda su vida productiva, incorporar información de la res en el frigorífico y, en una etapa posterior, sumar datos sobre calidad de carne para que productores, invernadores e industria puedan tomar mejores decisiones.
Así lo transmitió el director nacional de Producción Ganadera, Silvio Marchetti, en la Jornada a Campo del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina realizada en la Cabaña La Coincidencia, en el partido bonaerense de 9 de Julio.
“La novedad no es solamente colocar el chip. Lo importante es que la información continúe a lo largo de toda la cadena”, resumió el funcionario al explicar el alcance del nuevo sistema de trazabilidad electrónica que comenzó a implementarse este año.
Según explicó, la información comenzará con la identificación individual del ternero, continuará con cada movimiento del animal y, por primera vez, llegará formalmente hasta el frigorífico, donde quedará vinculada con los datos obtenidos durante la faena.
Marchetti destacó que una de las principales diferencias respecto del sistema vigente desde 2007 es que la nueva reglamentación establece expresamente la continuidad de la trazabilidad en la etapa industrial.
“Es la primera vez en toda la historia de la trazabilidad argentina que la decisión política establece que el seguimiento continúe en los frigoríficos”.
De esa manera, la identificación electrónica permitirá asociar cada animal con el romaneo de faena, la clasificación y tipificación de la res y, en el futuro, con información sobre calidad de carne.
Explicó que actualmente cerca de 98% de la faena nacional ya incorpora datos de tipificación de res, luego del avance logrado durante los últimos dos años para extender ese sistema a prácticamente todos los frigoríficos del país.
Transformar datos en decisiones
Para Marchetti, el verdadero valor del sistema no radica en la identificación electrónica en sí misma, sino en la posibilidad de integrar toda la información en una plataforma única.
La iniciativa, denominada “Traza”, buscará reunir los datos generados por Senasa, los movimientos de hacienda y la información de faena para ponerlos a disposición de cada uno de los actores de la cadena, respetando la propiedad de los datos.
“La idea es ordenar toda esa información para que cada productor pueda acceder a sus propios resultados y utilizarlos para tomar decisiones”, explicó.
Como ejemplo, señaló que un criador que vende sus terneros al destete y nunca vuelve a ver esos animales podrá conocer, años después, cómo rindieron en el frigorífico, qué calidad de res obtuvieron e incluso, cuando se incorpore esa etapa, cuál fue su calidad de carne. “Ese productor podrá saber qué resultados están dando los toros que utiliza o qué sistema de producción le conviene aplicar, aunque los animales hayan pasado por varios establecimientos antes de la faena”, indicó.
A su vez, un feedlot podrá comparar objetivamente el desempeño de los animales provenientes de distintos proveedores y seleccionar aquellos que mejor respondan a sus objetivos productivos.
Marchetti recordó que Uruguay y Nueva Zelanda fueron pioneros, mientras que Brasil, Paraguay, Chile e incluso distintos estados de Estados Unidos avanzan hacia sistemas similares.
“La identificación electrónica es apenas el primer eslabón. El verdadero desafío es que toda esa información acompañe al animal hasta el final de la cadena y se transforme en una herramienta para producir mejor, agregar valor y negociar con mayor información”, concluyó. (Noticias AgroPecuarias)








