Impulsan el uso de abejorros nativos para aumentar el rinde de los tomates

Spread the love

Desde la Fauba estiman que la especie puede incrementar hasta 25% la cantidad de frutos y mejorar calidad y tamaño en cultivos bajo cubierta.

(NAP) Investigadoras de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires y especialistas de la empresa Brometan avanzaron en el desarrollo y manejo de Bombus pauloensis, una especie nativa de abejorro que muestra resultados positivos en tomate y otros cultivos hortícolas.

Según los ensayos realizados, el uso de estos abejorros puede aumentar hasta 25% la cantidad de frutos en tomate respecto de sistemas tradicionales de “hormoneo”, además de generar tomates hasta un 10% más pesados y un 3% más grandes.

“El abejorro tiene características que lo convierten en un muy buen polinizador. Posee un cuerpo grande y lleno de pelos, carga mucho polen y trabaja de forma constante incluso en condiciones adversas”, explicó Florencia Palottini, docente de Zoología Agrícola de la FAUBA e investigadora del Conicet.

Uno de los principales atributos de Bombus pauloensis es su capacidad de realizar “polinización por vibración”, una técnica natural especialmente eficiente en flores de solanáceas como tomate y berenjena, cuyos granos de polen no se liberan fácilmente.

“Las flores del tomate necesitan vibración para desprender el polen y el abejorro lo consigue haciendo vibrar todo su cuerpo mientras busca alimento”, indicó Palottini.

Aunque se trata de una especie nativa de la Argentina, la intensificación agrícola redujo buena parte de los ambientes naturales donde estos insectos forman sus nidos. Por eso, la estrategia actual consiste en criar colonias en biofábricas y trasladarlas a los cultivos mediante “cajas nido”.

La empresa Biobest produce estas colonias y Brometan las comercializa para invernaderos hortícolas. Cada caja contiene una reina, huevos, larvas y entre 80 y 120 obreras listas para iniciar el trabajo de polinización.

“En tomate redondo se utilizan unas seis colmenas por hectárea; en tomate perita, ocho; y en cherry hasta doce”, detalló María José Ramírez Soria, responsable de Sistemas Biológicos de Brometan.

Además del impacto productivo, desde la empresa destacan beneficios operativos y ambientales. La presencia de colmenas dentro de los invernaderos obliga a realizar manejos más cuidadosos de agroquímicos y reduce la necesidad de aplicar hormonas flor por flor.

“El uso de abejorros genera beneficios para el ambiente, para los operarios y también para la calidad del alimento”, sostuvo Ramírez Soria.

Detrás de cada colmena también hay años de investigación científica. Desde la Fauba, los equipos trabajan sobre comportamiento, aprendizaje y respuesta ambiental de Bombus pauloensis para optimizar su desempeño en cultivos intensivos.

Denise Nery, docente de Zoología Agrícola, explicó que las investigaciones analizan cómo los abejorros aprenden a asociar colores y aromas con fuentes de alimento. Estudios publicados en la revista científica Journal of Experimental Biology mostraron que las obreras distinguen especialmente colores azules y amarillos y los relacionan con recompensas de néctar y polen.

Las próximas líneas de trabajo estarán orientadas a evaluar cómo afectan los agroquímicos, la temperatura y la humedad del invernadero sobre el comportamiento y la eficiencia de polinización de esta especie nativa.

“Nuestro trabajo en laboratorio le sirve a la empresa y a los productores. Cuanto más conozcamos la biología de esta especie, mejores herramientas habrá para desarrollar manejos eficientes”, concluyó Palottini. (Noticias AgroPecuarias)

También le puede interesar...