Las exportaciones agropecuarias podrían alcanzar los 36.900 M/dólares en 2026
El Gobierno estima un incremento que podría ubicarse entre US$3.700 millones y US$8.700 millones adicionales, dependiendo de la evolución de los precios y los rindes.
(NAP) El ministro de economía, Luis Caputo, estimó ayer que las proyecciones para las exportaciones agroindustriales podrían dejar recursos por más de 42.000 millones de dólares, lo que explica el buen momento que vive el campo por estos días.
Las exportaciones del sector mostrarían un incremento del 7% para los negocios que se realizaron entre enero y febrero de este año.
En ese escenario, el campo argentino vuelve a posicionarse como eje central de los agronegocios, con un rol estratégico en la generación de rrecursos genuinos y en la dinámica de la cadena de valor agroindustrial.
Las proyecciones oficiales muestran un salto significativo respecto a 2025, cuando las exportaciones agropecuarias alcanzaron los US$33.200 millones.
Para este año, el Gobierno estima un incremento que podría ubicarse entre US$3.700 millones y US$8.700 millones adicionales, dependiendo de la evolución de los precios y los rindes.
En un escenario intermedio, las exportaciones rondarían los US$36.900 millones, mientras que en el más optimista treparían hasta los US$41.822 millones, consolidando al agro como principal fuente de ingreso de divisas.
El crecimiento proyectado se explica por una combinación de variables clave. Por un lado, el contexto internacional muestra precios sostenidos para los commodities agrícolas, con la soja que llegó a cotizar cerca de los US$450 por tonelada en Chicago, impulsada por tensiones geopolíticas.
Asimismo, las condiciones climáticas más favorables permiten anticipar una mejor cosecha, con rindes superiores a campañas anteriores afectadas por sequía.
En paralelo, el Gobierno destaca el impacto de medidas como la reducción de retenciones, la baja de aranceles a insumos y la flexibilización para importar maquinaria, lo que incentivó la inversión y la tecnificación del campo.
Según Caputo, esta combinación generó una reacción positiva en los productores, que incrementaron la superficie sembrada y apostaron a maximizar la productividad. Las estimaciones oficiales ubican a la soja y el maíz como los principales motores del crecimiento exportador.
En el caso de la soja, se proyecta una producción que oscila entre 49 y 55 millones de toneladas, con precios que podrían ubicarse entre US$450 y US$497 por tonelada, dependiendo del escenario internacional. Para el maíz, en tanto, se prevé una producción de entre 61 y 66 millones de toneladas, con valores estimados de entre US$204 y US$226 por tonelada.(Noticias AgroPecuarias)









