El Gobierno impulsa un nuevo modelo vial con rutas en manos privadas y peajes a $4.200 cada 100 km
Se licitarán 10.000 kilómetros de rutas, con un esquema que transfiere al sector privado la responsabilidad total del mantenimiento y de las obras.
(NAP) El Gobierno argentino avanza con un profundo cambio en el esquema de gestión de la red vial nacional que comenzaría en septiembre y pondrá en marcha un nuevo modelo de concesiones privadas que dejará al Estado fuera de la inversión directa en rutas y traspasará al sector privado la operación, mantenimiento y financiamiento de obras sobre unos 10.000 kilómetros que concentran el 80% del tránsito en todo el país.
A cambio de estas concesiones, las empresas podrán cobrar un peaje de $4200 por cada 100 kilómetros recorridos en automóvil, cifra que escalará hasta 7 veces en el caso de camiones pesados. Este valor ya fue discutido en audiencias públicas y busca equilibrar la ecuación económica para atraer inversores, con un cálculo cercano a los US$3,50 por cada 100 km.
Según el proyecto publicado por lanación.com.ar, la novedad más significativa del esquema es que el Estado dejará de hacer obras o incluso tareas de mantenimiento como corte de pasto o bacheo.
Tampoco será necesario que una empresa constructora acceda a la concesión: podrán hacerlo otros actores, como consorcios productivos regionales. Para sostener la operatoria, las empresas contarán con una fórmula automática de actualización tarifaria.
La primera licitación será la del Corredor del Mercosur, que incluye tramos estratégicos de las rutas 12 y 14 en el Litoral, y puentes como Zárate-Brazo Largo y Rosario-Victoria.
El objetivo oficial es asegurar que cada ruta esté en “condiciones de transitabilidad” antes de habilitar los nuevos valores de peaje.
A diferencia de esquemas anteriores, no se definen paquetes cerrados de obras, sino una condición que debe cumplirse. Sin embargo, el Estado podrá exigir trabajos específicos. Un ejemplo es la ruta 5, en el oeste bonaerense, donde se prevé la construcción de un tercer carril para sobrepaso, dada la alta siniestralidad que registra ese tramo (Foto: reclamo de los vecinos por concreción de la autovía).
Hasta que las obras se realicen, los peajes se mantendrán con los valores actuales o los vigentes al momento de la concesión.
El Estado, afuera de la inversión directa
Lanacion.com.ar remarcó que la nueva política vial forma parte del plan de desregulación impulsado por el presidente Javier Milei y articulado por su ministro Federico Sturzenegger y el titular de Economía, Luis Caputo. El objetivo es romper con el llamado “club de la obra pública”, eliminando el Registro Nacional de Constructores y permitiendo el ingreso de nuevos actores, incluso extranjeros, a través del nuevo Sistema de Información de Cocontratantes.
En paralelo, se mantiene activo el Fondo de Garantías Argentino (Fogar), que servirá como respaldo en caso de congelamiento tarifario o incumplimientos contractuales. Además, las empresas deberán presentar seguros de caución que el Estado promete ejecutar en caso de no cumplimiento, algo inédito hasta ahora.
Provincias
Aunque el Gobierno abrió la puerta para que las provincias tomen el control de rutas nacionales, sólo unas pocas tienen la estructura legal y operativa para hacerlo. Córdoba, con Caminos de las Sierras, y Buenos Aires, con Aubasa, son los casos más citados.
En tanto, Río Negro avanza con un modelo de financiamiento privado para modernizar su red vial. La diputada Lorena Villaverde presentó un plan de ocho obras que abarcan 522 kilómetros, incluyendo una nueva traza pensada para el sector energético. La inversión será totalmente privada y alcanzará los US$470 millones.
El artículo planteó que aunque el nuevo esquema promete eficiencia y descentralización, persisten dudas sobre su aplicación práctica y el interés real del sector privado. La historia reciente de las concesiones viales en Argentina muestra que los peajes no siempre se tradujeron en obras y que el deterioro de las rutas ha sido una constante. (Noticias AgroPecuarias)








