Los productores mantienen el optimismo, pero el dólar y la falta de financiamiento frenan las inversiones
El economista Carlos Steiger advirtió que los costos en dólares aumentaron por encima del tipo de cambio y vinculó la baja inversión con el estancamiento de la economía.
(NAP) La confianza de los productores agropecuarios argentinos se mantiene en niveles optimistas, aunque todavía convive con cautela a la hora de concretar nuevas inversiones. Así lo refleja el último informe bimestral del AG Barometer de la Universidad Austral, que registró una mejora de 2% respecto de la medición anterior y continúa por encima del nivel de neutralidad.
El director del indicador, Carlos Steiger, explicó por Agroindustria en Foco por Eco Medios AM 1220 que el índice utiliza como referencia un valor de 100 puntos: por encima de ese nivel expresa optimismo y por debajo, pesimismo. En la última medición, el indicador de expectativas futuras alcanzó los 167 puntos, mientras que el correspondiente a la situación presente se ubicó en 126.
Al analizar la situación financiera de las empresas agropecuarias, el 40% de los productores respondió que está mejor que hace un año, frente a un 22% que considera que está peor. Además, el 66% manifestó que estaría dispuesto a invertir.
Sin embargo, Steiger advirtió que existe una diferencia entre esa predisposición y la decisión efectiva de concretar los desembolsos: muchos productores prefieren esperar.
La mirada hacia adelante también muestra expectativas favorables. El 65% considera que su empresa estará mejor financieramente dentro de los próximos 12 meses, mientras que el 79% espera una mejora en la situación general del sector.
El dólar y los costos en moneda extranjera
El economista describió el impacto del tipo de cambio sobre la rentabilidad y la competitividad de las empresas agropecuarias e industriales vinculadas al sector.
Señaló que los costos en dólares aumentaron considerablemente. Si bien algunos incrementos responden a factores internacionales, como el precio del petróleo y su traslado al gasoil y los fletes, también destacó que la inflación local superó ampliamente la evolución del dólar en los gastos operativos.
“Cuando uno compara la evolución del dólar versus la inflación se han encarecido los costos en dólares”, sostuvo.
El economista consideró que esta situación complica especialmente a las empresas fabricantes de maquinaria agrícola, que enfrentan dificultades para exportar por el nivel de sus costos internos y, al mismo tiempo, deben competir con productos importados.
En ese sentido, identificó dos problemas para la producción local: un tipo de cambio que considera atrasado y las dificultades para reducir los costos argentinos.
Al referirse a la crisis que atraviesan algunas empresas de maquinaria agrícola, Steiger sostuvo que la postergación de las inversiones es parte de un problema más amplio. Explicó que los equipos de alto valor difícilmente puedan financiarse con recursos propios de los productores, incluso cuando tuvieron excedentes en campañas anteriores, porque existe una marcada prudencia para preservar el capital de trabajo.
A esto se suman las dificultades de acceso al crédito y la incertidumbre sobre posibles cambios en las reglas de juego y en el modelo económico.
El director del AG Barometer también puso el foco en el bajo nivel de inversión de la economía argentina. Según indicó, la inversión representa alrededor del 15% del PBI, una proporción que apenas alcanza para reponer la depreciación de los activos existentes.
Para Steiger, ese nivel ayuda a explicar el estancamiento de la economía durante la última década y la pérdida de productividad frente a otros países, como Brasil.
Finalmente, al analizar el efecto de una eventual eliminación definitiva de las retenciones, consideró que esa medida tendría un impacto directo sobre los márgenes del productor. Como ejemplo, señaló que con una soja de US$ 500 por tonelada y una retención del 24%, el productor deja de percibir alrededor de US$ 100 por tonelada.
“Eliminar las retenciones directamente aumentaría el margen de los productores. Al aumentar el margen, aumenta la rentabilidad y con eso el productor podría invertir”, concluyó. (Noticias AgroPecuarias)






