Trigo: 40% del área transita etapas críticas bajo el impacto de heladas, nubosidad y alertas sanitarias
Las bajas temperaturas, la falta de radiación solar y la presión de enfermedades condicionan el potencial de rinde y generan demoras en las primeras labores del norte.
(NAP) La Bolsa de Cereales de Buenos Aires, informó este jueves que el cultivo de trigo avanza en su ciclo con más de un tercio de la superficie en floración y llenado; no obstante, las bajas temperaturas, la falta de radiación solar y la presión de enfermedades condicionan el potencial de rendimiento y generan demoras en las primeras labores del norte.
La BdeC detalló que 38,1% del área agrícola sembrada con trigo ya transita las etapas críticas de floración y llenado de granos, un proceso concentrado fundamentalmente sobre las regiones del centro y norte del país.
En contraparte, en las provincias de Buenos Aires y La Pampa, las bajas temperaturas registradas mantienen al cultivo demorado en fases previas, transitando entre macollaje y espigazón.
A pesar de la mejora en la oferta hídrica observada tras las precipitaciones de la semana previa, la condición general del cultivo no refleja mejoras considerables.
La persistencia de cielos cubiertos y lloviznas reduce de forma directa la radiación incidente y el cociente fototermal durante etapas determinantes para la definición del rendimiento, un escenario que, de no revertirse, podría comprometer los rindes esperados.
A este escenario desfavorable se suman los daños provocados por las heladas de septiembre y las más recientes de mediados de octubre, cuyos efectos aún no terminaron de evaluarse. Como resultado de estos eventos térmicos, ya se reportan mermas de entre el 10% y el 15%, focalizadas principalmente en lotes de siembras tempranas y de ciclos cortos en el sur de Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y La Pampa.
La elevada humedad ambiente predominante ha favorecido el desarrollo y avance de enfermedades foliares, obligando a los productores a intensificar los monitoreos y a realizar aplicaciones preventivas contra fusariosis en aquellos lotes que se encuentran en plena floración.
Por último, en el extremo norte del área agrícola, las precipitaciones y lloviznas continuas no solo frenan el secado de los lotes, sino que también demoran el inicio de las labores de cosecha y encienden luces de alerta respecto a la calidad final del grano obtenido. (Noticias AgroPecuarias)






