La FAO prevé un alza en el índice de precios de los alimentos
Las condiciones meteorológicas adversas, el conflicto en Oriente Medio y la logística comercial en el Mar Negro explican en su mayor parte el aumento de las cotizaciones de los principales productos alimenticios.
(NAP) Los precios mundiales de los alimentos registraron una nueva suba en agosto, impulsados principalmente por las altas temperaturas, fenómenos meteorológicos adversos y la creciente preocupación por el abastecimiento. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el índice de precios de los alimentos alcanzó los 133,3 puntos, un 1,9 % más que en julio y un 2,5 % por encima del nivel registrado un año atrás.
El aumento se reflejó en varios de los principales grupos de productos. El índice de precios de los cereales avanzó un 2,2 %, con incrementos del 2,6 % en el trigo, del 2,5 % en el maíz y del 0,5 % en el arroz. En el caso del trigo, incidieron las dificultades logísticas en el Mar Negro y las perspectivas de una menor producción en Europa debido al clima cálido y seco. Para el maíz, la FAO señaló además la preocupación por los rendimientos en Estados Unidos, la producción europea y la demanda de etanol y alimentos para animales.
También aumentaron los precios de los aceites vegetales (1,1 %), la carne (1 %) y los productos lácteos (2,3 %). El mayor incremento correspondió al azúcar, cuyo índice trepó un 11,9 %, debido a las expectativas de menores rendimientos en Europa y Asia, la reducción de la producción brasileña y las nuevas disposiciones de India sobre importaciones.
En paralelo, la FAO revisó sus previsiones para la producción mundial de cereales de 2026, que se ubicaría en 2.980 millones de toneladas, un 2 % menos que en 2025, aunque todavía sería la segunda cosecha más grande de la historia. La producción de maíz se estima en 1.309 millones de toneladas, mientras que la de trigo alcanzaría 810,7 millones y la de arroz 553,1 millones.
A pesar de la reducción prevista de la producción, la FAO considera que el nivel mundial de abastecimiento continúa siendo relativamente sólido. Las reservas de cereales al cierre de las campañas que finalizarán en 2027 alcanzarían 947,2 millones de toneladas, con un coeficiente reservas-utilización del 31,6 %.
El organismo también anticipa una reducción del comercio mundial de cereales en 2026/27, que se ubicaría en 509,3 millones de toneladas, por debajo de los niveles récord alcanzados anteriormente. En tanto, el mercado continúa condicionado por la evolución del clima, las restricciones comerciales y las dificultades logísticas, factores que podrían mantener la presión sobre los precios internacionales de los alimentos.(Noticias AgroPecuarias)








