Francia pierde 35% de su cosecha de maíz y Europa también recorta sus previsiones
Por sequía y altas temperaturas, la producción gala caería a 9 mill/tn, el menor volumen desde 1980 ¿Qué significa para el mercado?
(NAP) Francia enfrenta un fuerte recorte en la producción de maíz como consecuencia de la combinación de sequía, déficit hídrico y temperaturas excepcionalmente elevadas durante el verano.
La estimación oficial ubica la cosecha 2026 en 9 millones de toneladas, incluyendo maíz para semilla, lo que representa una caída de 35% interanual y llevaría la producción a su nivel más bajo desde, al menos, 1980.
El deterioro no se limita a Francia. El monitoreo del Centro Común de Investigación (JRC) de la Unión Europea también recortó sus previsiones para los cultivos de verano, con el maíz entre los más afectados. En algunas de las principales regiones productoras del continente, los rendimientos proyectados quedaron muy por debajo del promedio de los últimos 5 años.
Las agencias europeas apuntaron que la situación es especialmente complicada en Francia, Alemania, el norte de Italia, Austria, República Checa, Eslovaquia y Hungría, donde el déficit de agua y las altas temperaturas afectaron el desarrollo de los cultivos.
Las primeras previsiones para la campaña habían sido más favorables, pero la persistencia de las condiciones secas y cálidas obligó a corregirlas.
El JRC advirtió a fines de agosto que las condiciones meteorológicas habían empeorado de manera significativa para los cultivos de verano y que las previsiones de rendimiento del maíz grano en la UE llegaron a ubicarse hasta 14% por debajo del promedio de los últimos cinco años.
En Francia, además, algunas estimaciones privadas llegaron a plantear un escenario todavía más severo, con una cosecha inferior a los 7 millones de toneladas, lo que supondría una caída cercana al 50% y el peor resultado en décadas.
El problema no es solamente productivo. La menor disponibilidad de maíz también puede alterar el balance de alimentación animal europeo, aumentando la presión sobre otros cereales como el trigo.
Repercusión en el mercado
La pérdida de producción europea no es sólo un problema regional. El deterioro de la cosecha está modificando el balance comercial del bloque y puede aumentar su presencia como comprador en el mercado internacional.
El Usda ya elevó su previsión de importaciones de maíz de la Unión Europea para la campaña 2026/27 a 22,1 millones de toneladas, frente a las 19,5 Mt estimadas un mes antes y las 18,5 Mt de la campaña anterior. Si se concreta, implicaría un incremento de 3,6 millones de toneladas en las necesidades de importación respecto del ciclo previo.
Al mismo tiempo, la Comisión Europea redujo su estimación de producción de maíz de la UE a 51,9 millones de toneladas, el nivel más bajo desde 2007. Y algunas consultoras privadas ya manejan un escenario inferior a los 50 millones de toneladas.
Ese desbalance puede generar una mayor competencia de los compradores europeos por el maíz disponible en el mercado internacional, especialmente si las pérdidas productivas continúan profundizándose. De hecho, el deterioro de las perspectivas europeas ya comenzó a reflejarse en las cotizaciones: los mercados de maíz europeos encontraron sostén con el avance de la sequía, mientras las estimaciones de producción caían y las de importación aumentaban.
Para el mercado mundial, por lo tanto, el punto clave no es solamente cuánto maíz perderá Francia, sino cuánto maíz adicional deberá comprar Europa afuera de sus fronteras. Ese cambio puede aportar un nuevo sostén a las cotizaciones internacionales, aunque su magnitud dependerá también de la cosecha de Estados Unidos, Brasil, Ucrania y China.
Para Argentina, el escenario resulta particularmente interesante porque el país se mantiene entre los principales exportadores mundiales de maíz. Sin embargo, la oportunidad no es automática: deberá competir con Brasil, Ucrania y otros proveedores por un mercado europeo que también estará condicionado por precios, fletes, calidad y disponibilidad.
En este escenario, Argentina en particular y el Mercosur en general se verán beneficiados por el acuerdo con la UE, ya que incorpora progresivamente un contingente arancelario para maíz y sorgo, con arancel 0% dentro del cupo, que aumenta durante los próximos años.
(Noticias AgroPecuarias)
Foto: sistema de secado en cribas, que consiste en almacenar las mazorcas enteras entre estructuras de alambres para que el aire natural reduzca su humedad. Las cribas, orientadas para aprovechar los vientos, permiten secar el maíz sin recurrir a secadoras artificiales. Este sistema es muy usado en Francia.








