David Miazzo advirtió que la recuperación de la economía seguirá lenta
El economista consideró que se estabilizaron variables macroeconómicas pero falta que esa mejora se vea en actividad para el comercio, industria y construcción. ‘Espero un año más, como mínimo’.
(NAP) La economía argentina atraviesa una etapa de mayor estabilidad macroeconómica, pero esa mejora todavía no se traduce con la misma intensidad en la actividad de los sectores productivos y de servicios, según la lectura que hizo el economista David Miazzo, de la consultora Data Miazzo, quien advirtió que el repunte de la microeconomía podría demorarse y quedar condicionado, además, por la volatilidad asociada al escenario electoral de 2027.
“Tenemos una macro que efectivamente ha tendido a estabilizarse”, señaló Miazzo en declaraciones al programa Agroindustria en foco d Eco Medios AM 1220.
El consultor enumeró entre las señales positivas una mayor estabilidad de la inflación y del tipo de cambio, un escenario financiero más estable, exportaciones que traccionan, equilibrio fiscal y el freno de la emisión monetaria.
“Lo que todavía falta, y creo que es lo que ve principalmente quien está en el sector comercio, industria o construcción, es que esos sectores traccionen actividad económica”.
Para el economista, esa recuperación seguirá siendo lenta, afirmó, y agregó que no observa en el corto plazo una modificación suficientemente importante como para anticipar una aceleración de la actividad.
Consultado sobre cuándo podría esperarse aproximadamente para observar una mejora más significativa, respondió que “probablemente” fuera en un año.
La incertidumbre electoral
Miazzo vinculó parte de esa cautela con el escenario electoral del próximo año. Según explicó, el ingreso en un nuevo período de incertidumbre y volatilidad puede llevar a que algunas decisiones de inversión se posterguen. “Entramos de nuevo en ese período de volatilidad donde más de una inversión va a esperar para concretarse”, señaló.
El economista planteó además que esa incertidumbre puede afectar tanto a quienes deben decidir una inversión como a quienes necesitan financiamiento para concretarla.
“Si pensamos en 2027, tampoco probablemente encuentre buenas tasas, buenas condiciones”, sostuvo, al referirse a las dificultades que pueden aparecer para quienes estén evaluando tomar crédito.
El agro, con mejores condiciones para invertir
La mirada más cautelosa sobre la economía general contrasta con una situación algo más favorable para buena parte del sector agropecuario, de acuerdo a un trabjo que el propio Miazzo hizo para Coninagro.
Miazzo explicó que, particularmente en granos y ganadería, mejoró el poder de compra de los productores frente a determinados insumos y bienes de capital.
En el caso de la soja, por ejemplo, señaló que en julio se necesitaban 1.263 toneladas para comprar una cosechadora, frente a las 1.565 toneladas requeridas un año antes. Esto implica una mejora del 19% en el poder de compra del grano frente a esa maquinaria.
La relación también mejoró para otros cultivos: se necesitaba 6% menos maíz y 5% menos trigo para adquirir una cosechadora respecto de un año atrás.
La misma tendencia se observa frente a algunos insumos. Según Miazzo, actualmente se requiere alrededor de 10% menos maíz y 9% menos trigo que hace un año para comprar urea.
A esto se suma la recuperación de los precios de los granos registrada durante agosto, por lo que el economista anticipó que la próxima medición probablemente muestre una mejora adicional en estas relaciones.
En ganadería, Miazzo observó incluso una dinámica más definida. “Ya no te diría que hay una fuerte intención de inversión, sino que están invirtiendo”.
Según su experiencia en distintas regiones del país, actualmente se observan inversiones en alambrados, mangas, pasturas, engorde y planes sanitarios, además de una mayor incorporación de kilos a la producción.
También destacó la evolución de la inversión en genética, con importantes valores alcanzados en los últimos remates.
En este segmento, mencionó como incentivo adicional el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), que permite amortizar durante el primer año determinadas inversiones vinculadas con genética, riego y eficiencia energética.
Sin embargo, consideró que todavía falta una condición clave para acelerar la inversión ganadera: crédito a tasas razonables y con plazos compatibles con el ciclo de la actividad.
El límite: gasoil y fletes
No todos los indicadores de poder de compra evolucionaron favorablemente para la agricultura.
Miazzo señaló que mientras mejoraron las relaciones entre los granos y algunos insumos o bienes de capital, el gasoil, los fletes y las labores representan una situación más desfavorable.
Como ejemplo, indicó que actualmente se necesita 35% más maíz que hace un año para comprar un litro de gasoil, mientras que se requiere 14% más maíz para pagar un flete. (Noticias AgroPecuarias)









