Mejora el poder de compra del agro para invertir, aunque persisten diferencias entre actividades
por Gabriel Quaizel · Publicado · Actualizado
Soja, maíz y hacienda necesitaron menos producción que hace un año para acceder a maquinaria y bienes de capital. La situación es menos favorable para lechería y yerba mate.
(NAP) La capacidad de inversión de los productores agropecuarios mejoró frente a un año atrás, aunque el comportamiento fue dispar entre las distintas actividades, según el Monitor Insumo-Producto de Coninagro correspondiente a julio de 2026.
De acuerdo al tabajo, la agricultura y la ganadería vacuna recuperaron poder de compra para acceder a bienes de capital, mientras que varias relaciones todavía se mantienen por encima de sus promedios de los últimos 5 años.
El indicador compara el precio de 7 productos agropecuarios —soja, maíz, trigo, ternero, novillito, leche y yerba mate— con el costo de insumos, servicios e inversiones. De esta manera, permite medir cuánta producción necesita un productor para adquirir distintos bienes y evaluar cómo evoluciona su poder de compra.
Soja y maíz recuperaron poder de compra
Entre los principales granos, la soja mostró una de las mejores evoluciones. Para adquirir una camioneta Hilux 4×4 fueron necesarias 107 toneladas, un 20% menos que en julio de 2025 y un 10% menos que el promedio de los últimos cinco años. Esto representa un ahorro de 26 toneladas respecto de un año atrás y de 11,5 toneladas frente al promedio quinquenal.
El maíz también mejoró su relación: se necesitaron 191 toneladas para comprar la misma camioneta, un 6,5% menos que un año atrás y un 5,5% menos que el promedio de los últimos cinco años.
Para una cosechadora, en tanto, el maíz requirió 2.263 toneladas, un 6% menos interanual, aunque todavía se encuentra un 7% por encima de su promedio histórico. El trigo necesitó 2.020 toneladas, un 5% menos que en julio de 2025, pero 13% más que el promedio de los últimos cinco años.
La soja también mostró una mejora significativa para acceder a maquinaria: para comprar un tractor fueron necesarias 424 toneladas, 101 toneladas menos que un año atrás, aunque la relación todavía se ubica 11,5% por encima del promedio histórico.
Hacienda
La ganadería vacuna presentó una de las evoluciones más favorables del relevamiento. Para adquirir una camioneta Hilux 4×4 se necesitaron 11.238 kilos de novillito, un 22,5% menos que en julio de 2025 y un 22% menos para acceder a un tractor.
En este último caso, fueron necesarios 44.725 kilos de novillito, unos 12.736 kilos menos que un año atrás y 21% por debajo del promedio de los últimos cinco años.
El ternero también ganó poder de compra frente a la tierra: en la zona de cría, una hectárea demandó 738 kilos de ternero, un 17% menos que un año atrás y 12% menos que el promedio quinquenal.
En tanto que la reposición de hacienda mostró una evolución menos favorable para los productores agrícolas. Para comprar un kilo de ternero fueron necesarios 13 kilos de soja, un 11% más que un año atrás y 45% por encima del promedio histórico.
En el caso del maíz, la relación llegó a 23 kilos por kilo de ternero, un 29% más interanual y 52% superior al promedio de los últimos cinco años.
Lechería y yerba, más ajustadas
El comportamiento fue diferente en algunas actividades. Para el sector lechero, la compra de una camioneta requirió 99.755 litros de leche, 5% más que en julio de 2025, aunque todavía 10% menos que el promedio de los últimos cinco años.
La adquisición de un tractor también se encareció para la actividad: fueron necesarios 396.988 litros de leche, un 6% más interanual y 14% más que el promedio quinquenal.
La yerba mate presentó uno de los mayores deterioros. Para comprar una camioneta fueron necesarias 202 toneladas, un 35% más que un año atrás y 41% por encima del promedio histórico. En términos concretos, el productor tuvo que entregar 53 toneladas adicionales respecto de julio de 2025.
Acceso a tierras
El acceso a la tierra también mostró diferencias. En la zona maicera, una hectárea requirió 55,5 toneladas de soja, 12% menos que un año atrás, aunque todavía 27% por encima del promedio quinquenal.
Para los cereales, la relación fue más exigente: una hectárea demandó 99,5 toneladas de maíz, un 2% más interanual y 33% por encima del promedio histórico, mientras que en trigo fueron necesarias 88,8 toneladas, 3,5% más que en julio de 2025 y 39% por encima de la media de los últimos cinco años. (Noticias AgroPecuarias)








