Aranceles de Trump: qué productos agroindustriales argentinos pagarán el recargo del 10% y cuáles quedaron exceptuados
La nueva política arancelaria de Estados Unidos tendrá un impacto dispar sobre las exportaciones agroindustriales argentinas. La carne vacuna sigue exceptuada.
(NAP) La decisión del presidente estadounidense Donald Trump de mantener un arancel general del 10% para buena parte de las importaciones tendrá efectos diferenciados sobre la oferta exportable argentina.
En el caso de la agroindustria, numerosos alimentos y productos regionales continuarán pagando el recargo, mientras que algunas de las principales exportaciones del sector quedaron exceptuadas por estar alcanzadas por regímenes específicos.
Entre los productos agroindustriales que seguirán tributando el arancel del 10% se encuentran el vino, la miel, el aceite de oliva, frutas procesadas, jugos, maní elaborado, alimentos industrializados y distintas manufacturas de origen agropecuario que ingresan al mercado estadounidense.
En cambio, la carne vacuna argentina no estará alcanzada por este recargo, ya que continúa bajo el sistema de cuotas y el régimen arancelario específico que aplica Estados Unidos para este producto.
Lo mismo ocurre con otros bienes que ya cuentan con tratamientos particulares, como el acero y el aluminio, que mantienen los gravámenes sectoriales previamente establecidos.
También quedaron exceptuados del nuevo arancel productos considerados estratégicos por Washington, entre ellos determinados minerales críticos, productos farmacéuticos, semiconductores, cobre, madera y algunos bienes energéticos.
No obstante, aún resta esclarecer el tratamiento que tendrán algunas posiciones arancelarias vinculadas al complejo sojero, entre ellas el poroto de soja, la harina y el aceite de soja, así como otros productos relevantes para la agroindustria argentina, como los limones y determinadas economías regionales.
En estos casos, el alcance definitivo del nuevo esquema dependerá de la clasificación arancelaria específica que aplique la Aduana de Estados Unidos y de las aclaraciones que puedan emitir las autoridades norteamericanas.
Las entidades exportadoras y las empresas del sector analizan por estas horas el impacto de la medida sobre cada cadena productiva, mientras aguardan precisiones que permitan determinar con exactitud qué mercaderías quedarán alcanzadas por el arancel general y cuáles continuarán bajo regímenes comerciales específicos.
La medida forma parte de la nueva política comercial impulsada por Trump para fortalecer la producción estadounidense mediante una estructura de aranceles diferenciados según el origen y el tipo de producto.
Para Argentina, Estados Unidos representa uno de los principales mercados para productos agroindustriales de alto valor agregado. Por eso, el impacto no será uniforme y dependerá de la posición arancelaria de cada mercadería.
No obstante, aún resta esclarecer el tratamiento que tendrán algunas posiciones arancelarias vinculadas al complejo sojero, entre ellas el poroto de soja, la harina y el aceite de soja, así como otros productos relevantes para la agroindustria argentina, como los limones y determinadas economías regionales. En estos casos, el alcance definitivo del nuevo esquema dependerá de la clasificación arancelaria específica que aplique la Aduana de Estados Unidos y de las aclaraciones que puedan emitir las autoridades norteamericanas.
Las entidades exportadoras y las empresas del sector analizan por estas horas el impacto de la medida sobre cada cadena productiva, mientras aguardan precisiones que permitan determinar con exactitud qué mercaderías quedarán alcanzadas por el arancel general y cuáles continuarán bajo regímenes comerciales específicos.
Contexto
La medida se enmarca en la nueva ofensiva comercial impulsada por el presidente Donald Trump, quien dispuso la aplicación de un esquema de aranceles recíprocos sobre las importaciones provenientes de decenas de países. La iniciativa busca reducir el déficit comercial de Estados Unidos, incentivar la producción local y equilibrar las condiciones de acceso al mercado estadounidense frente a las barreras que, según la Casa Blanca, enfrentan los productos norteamericanos en el exterior.
En ese marco, la Argentina quedó alcanzada por un arancel general del 10%, uno de los niveles más bajos dentro del nuevo esquema, mientras que otros socios comerciales recibieron gravámenes significativamente superiores. No obstante, la orden ejecutiva contempla una serie de excepciones para productos estratégicos o alcanzados por regímenes comerciales específicos, por lo que el impacto sobre las exportaciones argentinas varía según la mercadería y su clasificación arancelaria.
(Noticias AgroPecuarias)








