Preveen que El Niño será fuerte con riesgos de excesos hídricos
Según la BdeC, el fenómeno alcanzaría su máxima intensidad durante la primavera y el verano, con posibles inundaciones, pero podría favorecer altos niveles de producción.
(NAP) La Bolsa de Cereales de Buenos Aires publicó un nuevo informe en el cual fortaleció la probabilidad de que la campaña agrícola 2026/27 esté marcada por un episodio de El Niño de considerable intensidad, un escenario que podría generar importantes cambios en el régimen de lluvias y temperaturas de gran parte del Cono Sur.
Según el Informe Perspectivas Agroclimáticas Estacional de junio, la mayoría de los centros científicos internacionales coincide en que el fenómeno alcanzaría su mayor desarrollo durante la primavera y el verano próximos. No obstante, los especialistas remarcaron que aún existen incertidumbres sobre su magnitud definitiva debido a que el calentamiento oceánico se concentra principalmente sobre la costa pacífica de Sudamérica, configurando un fenómeno cercano a lo que se conoce como “El Niño Costero”.
Para el invierno 2026, el informe prevé que continúe predominando la alternancia entre ingresos de aire frío y húmedo desde el Atlántico y masas de aire frío y seco provenientes del sudoeste. Esta situación favorecería precipitaciones moderadas sobre el este del Cono Sur, mientras que amplias zonas del oeste argentino podrían atravesar períodos más secos y con elevado riesgo de heladas. Hacia el final de la estación, la influencia de El Niño comenzaría a fortalecer la circulación tropical y a reactivar las lluvias sobre el nordeste de la región.
Más lluvias desde la primavera
La Bolsa de Cereales anticipa que durante la primavera la circulación tropical se impondrá de manera temprana sobre la circulación polar, favoreciendo el ingreso de aire cálido y húmedo.
Bajo este escenario, las lluvias se intensificarían sobre el este de Paraguay, la Mesopotamia argentina, centro y este de la Región Pampeana y sur de Brasil y Uruguay.
Podrían registrarse aguaceros torrenciales, crecidas de los principales ríos de la región y nuevos anegamientos en zonas vulnerables como la Cuenca del Salado.
Además, las condiciones de humedad podrían complicar el avance de las labores agrícolas y elevar la presión de plagas y enfermedades.
Durante el verano 2027, cuando El Niño alcanzaría su máxima expresión, las lluvias seguirían concentrándose sobre el Litoral, el norte de la Región Pampeana, Uruguay y el sur de Brasil, alimentando las cuencas de los ríos Paraná y Uruguay. El informe alertó sobre la posibilidad de fuertes crecidas e inundaciones ribereñas, además de dificultades para la realización de tareas de campo y una elevada presión sanitaria sobre los cultivos.
Beneficios productivos
A pesar de los riesgos asociados a los excesos hídricos, el informe destaca que los episodios de El Niño suelen favorecer el potencial productivo de amplias regiones agrícolas.
Según la Bolsa de Cereales, el principal beneficio se observa en el área agrícola principal, donde las condiciones pasan de húmedas a muy húmedas, mientras que las regiones marginales del oeste podrían ver incrementada significativamente su capacidad productiva gracias a una mejor disponibilidad hídrica.
“El principal efecto positivo es favorecer el logro de grandes volúmenes productivos en el área agrícola principal”, señaló el informe, aunque advirtió que los excesos de agua, las inundaciones, el aumento de malezas, plagas y enfermedades y las dificultades logísticas pueden convertirse en factores limitantes para numerosas regiones productivas. (Noticias AgroPecuarias)








