A la espera de heladas reseteadoras para el maíz temprano 2026/27
Las chicharritas abundan en zonas endémicas. En el NOA, donde el 94% de las trampas se ubicaron sobre cultivos de maíz, las poblaciones de Dalbulus maidis continuaron en niveles elevados.
(NAP) Los datos del 43º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, tomados del 17 al 31 de mayo de 2026, volvieron a mostrar comportamientos heterogéneos de la plaga en las distintas regiones. El NOA, el NEA y el Centro-Norte siguen concentrando los mayores niveles de capturas de Dalbulus maidis, mientras que en el Centro-Sur y el Litoral la dinámica poblacional se mantiene estable.
“Este escenario refuerza la importancia de sostener el monitoreo de adultos de Dalbulus maidis durante todo el año, aun cuando gran parte de los maíces tardíos se encuentren en estadios reproductivos avanzados o hayan sido cosechados: es una herramienta fundamental para detectar de manera temprana cambios en la dinámica poblacional a escala regional y anticipar potenciales incrementos de riesgo”, dijo Alejandro Vera, coordinador de la Red.
“La presencia de maíces voluntarios o ‘guachos’ en lotes de maíz temprano ya cosechados constituye un componente epidemiológico de alta relevancia, ya que actúan como un ‘puente verde’ que favorece la supervivencia del vector”, agregó el experto.
“La importancia del monitoreo se incrementa donde las heladas son tardías o de baja intensidad, ya que la persistencia de hospederos verdes favorece la supervivencia del Dalbulus maidis durante el período invernal, incrementando el riesgo de colonización temprana de los cultivos y la presión inicial de inóculo en la próxima campaña”, explicó.
En la zona endémica del NOA, donde el 94% de las trampas se ubicaron sobre cultivos de maíz, las poblaciones de Dalbulus maidis continuaron en niveles elevados, aunque mostraron una leve retracción en la categoría de mayor abundancia. En el 77% de las localidades evaluadas se capturaron más de 100 adultos por trampa, frente al 94% del relevamiento anterior.
En el NEA, la otra zona endémica, el 84% de las trampas se ubicó en cultivos de maíz, la mayoría en estadios fenológicos reproductivos avanzados (R6), y hubo un incremento significativo en el promedio de capturas de chicharrita. En el 55% de las localidades, se hallaron más de 100 adultos por trampa.
En el Litoral, donde el 41% de las trampas se situó sobre maíz, el 94% registró adultos de Dalbulus maidis. El 26% de las trampas tuvo más de 100 capturas, concentradas principalmente en Entre Ríos.
En la región Centro-Norte, donde el 65% de las trampas estuvo instalado en cultivos de maíz, el 95% tuvo capturas de chicharritas, y el 81% en la categoría de mayor abundancia (más de 100 adultos por trampa), lo que refleja una mayor presión poblacional del vector en la región.
Por último, en el Centro-Sur, donde el 65% de las trampas se situó en lotes de maíz, siguen predominando las localidades donde el vector está ausente: representaron el 42% del total monitoreado. El mayor nivel de capturas (más de 100 por trampa) se dio en el 13% de las localidades evaluadas. Esto indica una estabilidad en la dinámica poblacional en esta región.
Por otra parte, el informe presenta datos sobre el porcentaje de individuos portadores de Corn Stunt Spiroplasma (CSS) en tres localidades monitoreadas de la región del NOA, que evidencian niveles de portación del patógeno entre bajos y moderados.
Informe completo de la Red y el detalle por regiones: https://www.maizar.
(Noticias AgroPecuarias)








