“El girasol argentino vive un momento histórico y puede convertirse en un ‘Mar de Girasol’”
Así lo afirmó el presidente de la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR), Juan Martín Salas Oyarzum en la apertura del VIII Congreso de Girasol que se realiza en Mar del Plata.
(NAP) Con una suba del 94% en la producción y un fuerte aumento de exportaciones, el titular de ASAGIR destacó el impulso del sector, advirtió sobre desafíos estructurales y planteó un escenario de expansión con eje en los mercados internacionales.
Salas Oyarzun, destacó el fuerte crecimiento de la producción, el mayor ingreso de divisas y el potencial de expansión del cultivo. Reclamó menos presión impositiva y mejoras en infraestructura para sostener el desarrollo.
“Estamos transitando un momento histórico del girasol argentino”, afirmó Salas Oyarzun, al inaugurar el VIII Congreso Argentino de Girasol. Según detalló, “la producción de grano de la cadena va a terminar creciendo este año un 94% respecto de la campaña 21/22”.
El dirigente explicó que este salto responde a una reacción coordinada del sector frente a la demanda internacional: “Nuestra cadena de valor ha respondido al incremento de demanda internacional reflejado en los precios, con aumentos de producción de grano, procesamiento y exportaciones”.
En ese marco, subrayó un dato clave de eficiencia: “La presente campaña vamos a generar un volumen de grano cercano a la máxima producción argentina de los años 1998 y 1999, que fue de siete millones de toneladas, pero dedicando 1,3 millones de hectáreas menos que en aquellos años”.
Más divisas y expansión del mercado externo
El impacto económico también fue destacado por el titular de ASAGIR. “La exportación de aceites y otros productos de la cadena ha ingresado al país casi un 50% más de divisas en 2025 respecto del año anterior”, señaló. En ese sentido, interpretó que “esto significa que consumidores del resto del mundo retribuyen nuestro trabajo, inversión e innovación”.
Además, remarcó el crecimiento industrial: “La producción de aceite en 2025 fue la más alta desde el año 2000 y en los primeros meses de 2026 la tendencia continúa en aumento respecto del año anterior, con mayor nivel de inversión y nuevos actores”.
Sobre el futuro, planteó un escenario ambicioso: “Si la demanda internacional sobre el girasol se mantiene firme y recuperásemos la superficie que tuvo el cultivo en Argentina a fines del siglo XX, podemos llegar a producir 9.5 millones de toneladas”. Y sintetizó: “Podemos transformarnos cada vez más en un mar de girasol”.
Salas Oyarzun remarcó que el mercado interno está cubierto, por lo que el foco debe estar en el exterior: “La demanda local está perfectamente abastecida en cantidad, así que cobran cada vez más importancia los mercados externos”.
En ese contexto, destacó un destino clave: “En primer lugar, debemos atender la demanda de India, principal importador mundial y actor cada vez más protagónico de la economía mundial”.
A nivel interno, advirtió sobre desafíos técnicos: “Debemos trabajar dentro de nuestra cadena adecuando las prácticas de conservación de grano para mantener la calidad de origen”, y sostuvo que la capacitación será central: “Seguir coordinando esfuerzos, difundiendo buenas prácticas y capacitación es una de las tareas importantes de ASAGIR en el presente”.
Innovación, rendimientos y brechas productivas
El dirigente destacó avances en productividad: “Los rendimientos de las últimas dos campañas, medidos en kilos y en contenido de materia grasa por hectárea, nos muestran que los potenciales han crecido”.
En ese sentido, puso en valor el rol de la investigación: “El sector de desarrollo genético e investigación viene mostrando resultados concretos con cada vez más programas de desarrollo locales”. Y aseguró que “nuestra asociación va a continuar apoyando la divulgación científica como parte de nuestra esencia”.
Sin embargo, advirtió sobre la necesidad de mejorar resultados en campo: “Debemos ir reduciendo las brechas entre los rindes potenciales y los obtenidos”. Para eso, señaló que “productores, asesores y extensionistas siguen teniendo el rol protagónico”.
En materia económica, fue contundente: “Ha quedado demostrado que cuando la amenaza de más impuestos, cuotas al comercio y regulaciones se van desvaneciendo, se desatan las fuerzas productivas”.
En la misma línea, pidió avanzar en reformas: “La disminución de la presión impositiva en los impuestos más distorsivos es parte de las condiciones necesarias para lograr una normalización económica definitiva y un mayor grado de competitividad e inversiones”.
Sobre el evento, explicó: “En este VIII Congreso Argentino vamos a observar al girasol desde la investigación básica, la genética, el potrero, el cultivo en distintos ambientes y regiones, la logística y el comercio”.
Por último, Salas Oyarzun señaló que la misión de ASAGIR es “.. impulsar el desarrollo sostenible del girasol generando acciones conjuntas con la red agroindustrial”(Noticias AgroPecuarias)







