Lúpulo: crece la producción pero Argentina aún importa el 80%
En Argentina se cultivan unas 205 hectáreas. Desde la industria destacan su rol en el perfil sensorial de la cerveza y su creciente valorización en estilos como las IPA.
(NAP) La producción de lúpulo en Argentina muestra un crecimiento moderado, con foco en mejorar la calidad y sostener las exportaciones, en un contexto de menor consumo de cerveza y presión sobre los precios a nivel internacional, según publicaciones especializadas como Statbeer.
En Argentina, para la campaña 2025/26, el Inta estimó unas 205 hectáreas cultivadas. De ese total, cerca de 160 hectáreas se ubican en Río Negro y Chubut, mientras que el resto corresponde a empresas integradas como Cervecería y Maltería Quilmes.
Este ciclo 2025-26, se proyectan rindes del orden de 4,3 toneladas por hectárea, por encima del promedio de la última década.
En términos económicos, el mercado local de lúpulo pasaría de 8,52 millones de dólares en 2025 a 8,93 millones en 2026, en un esquema donde entre 65% y 93% de la producción ya está comprometida mediante contratos a término, lo que aporta previsibilidad a los productores.
La sommelier de Cervecería y Maltería Quilmes, Sol Cravello, ilustró que Argentina es hoy el principal productor de lúpulo de América Latina. Esta planta crece solo en algunas regiones del mundo, entre los paralelos 35 y 55, tanto en el hemisferio norte como en el sur.
Sin embargo, el sector atraviesa una serie de tensiones. De acuerdo con informes del mercado internacional del lúpulo, como los de la International Hop Growers’ Convention y reportes privados de la industria cervecera, la caída en el consumo de cerveza y la sobreoferta global están presionando los precios.
Este escenario impacta especialmente en el segmento artesanal, donde parte de la producción se comercializa en el mercado “spot” (entrega inmediata y al precio del momento), o incluso queda sin colocación al inicio de la campaña.
A esto se suma una limitante estructural: la producción nacional de lúpulo abastece apenas el 20% de la demanda de la industria cervecera, por lo que el país continúa dependiendo en un 80% de importaciones provenientes principalmente de Alemania y Estados Unidos.
En busca de mejorar su posicionamiento, el sector también explora nuevas zonas productivas fuera de la Patagonia, con ensayos en provincias como Córdoba, Entre Ríos y Salta, donde los primeros resultados muestran una calidad competitiva, especialmente para el segmento artesanal.
El valor del lúpulo en la cerveza
En paralelo a este escenario productivo, desde la industria cervecera destacan el rol central que cumple el lúpulo en la calidad final del producto.

“Gran parte del aroma, el sabor y el carácter de una cerveza provienen del lúpulo”, explicó la sommelier de Quilmes, quien subrayó que se trata de uno de los 4 ingredientes fundamentales de la bebida.
Cravello detalló que en la elaboración se utiliza exclusivamente la flor femenina de la planta, que contiene las resinas amargas y los aceites esenciales responsables de los perfiles aromáticos. “Si percibís notas herbales, cítricas o frutales más marcadas, seguramente estés frente a una IPA, donde el lúpulo se expresa con mayor intensidad”, graficó.
Finalmente, la especialista propuso una experiencia sensorial: frotar un cono de lúpulo entre los dedos, tras lo cual se liberan los aceites esenciales que luego aparecen en la cerveza, una forma directa de comprender su aporte en el producto final. (Noticias AgroPecuarias)

Las IPA de Quilmes









