Pese al récord de siembra los negocios siguen paralizados

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La recomendación de Dante Romano es la de asegurar una rentabilidad y el recupero del capital variable que se pone en juego en la actividad.

(NAP) Pese a que los pronósticos más optimistas hablan de una siembra récord parta la campaña  2023/2023, el mercado local sigue enfrascado en la incertidumbre financiera y política, y arrastrando distorsiones por el dólar agro y las postergaciones de exportaciones.

Así lo analiza Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

“Entramos en los últimos días del programa de incremento exportador 70/30, que permite que los exportadores puedan liquidar el 30% de sus divisas en el mercado de contado con liquidación. El mix entre oficial y libre genera un tipo de cambio de alrededor de 520$/USD, es decir casi un 50% más que el oficial. Este “extra” lo dispone el exportador, y con él puede pagar un precio mayor al mercado interno”, comienza Romano.

En esa línea, el especialista de la Universidad Austral señala que los precios en pesos divididos por el tipo de cambio oficial generan valores fuera de serie para los granos.

“El problema es que el productor que cobre esos pesos tendría que poder aplicarlos al pago de algo, o dolarizarlos, ya que necesitará el capital de trabajo después para enfrentar la siembra de maíz y soja, pago de alquileres, transporte y encarar el nuevo ciclo. Todos estos gastos son en dólares”, añade.

Sin embargo, Romano recuerda que las distintas plataformas vigentes plantean dudas en cuanto al tipo de cambio: “Si tendremos un tipo de cambio desdoblado, y en ese caso cuál tendrán las liquidaciones del agro y el pago de sus insumos y deudas. Esto hace que redolarizarse equivocando el tipo de cambio al cual se enfrente más adelante -más allá de que supone un costo y un riesgo de incobrabilidad dependiendo del instrumento- puede salir muy bien o muy mal.

Ante esto muchos productores prefieren no vender. El problema es que la cosecha de trigo comenzó, y existe la posibilidad de entrar con el régimen que genera un valor más alto”, detalla.

Recomendaiones

En cuanto a la cosecha nueva, Romano explica que los precios de todos los granos están por encima de la capacidad teórica de pago, y generando una rentabilidad “interesante”. “En condiciones normales recomendaríamos avanzar en ventas. El problema es que de extenderse el 70/30 que comentamos antes, y asumiendo incluso una brecha menor (80%), los precios resultantes serían incluso mayores a los que vemos hoy. Nuevamente la incertidumbre política y financiera traban las decisiones”, analiza.

La recomendación del profesor de la sede Rosario de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral es la de asegurar una rentabilidad y el recupero del capital variable que se pone en juego en la actividad. “Vender para cerrar las relaciones insumo producto, comprando CALL local en caso de que ese porcentaje sea alto, parece lo más razonable”, asegura.

Por otro lado, esta semana se conoció el reporte del USDA, a la vez que el clima se torna benigno para el agro. Y si bien llegó a destiempo para el trigo y el maíz temprano, la soja y el maíz tardío recuperan el optimismo. Romano indica que el problema es hoy en Brasil, donde la seca atrasa siembra de soja, pero la baja rentabilidad de maíz sugiere que se implantaría soja tarde, y sería el maíz safrinha el que perdería.

En cuando a la siembra local, el USDA sostiene 48 mill.tt de soja para Argentina, casi el doble que el año pasado. “Con esta cifra nos iríamos a la mejor campaña desde la 19/20”, sostiene Romano.

La producción de maíz para Argentina espera una recomposición de producción a 55 mill.tt que permitirá recuperar el consumo interno a niveles normales, y subir exportaciones a 41 mill.tt. “Esto también sería un nivel récord”, asegura el especialista de la Universidad Austral.

En cuanto a rindes en Argentina, Romano detalla que se sembró menos maíz temprano que lo esperado (23 vs 30% del área): “Esto implicaría un mix de rindes que terminaría dando más bajo, y el riesgo de que parte de la superficie no sembrada con maíz pase a soja. Esto no solo por rentabilidad, sino también por la poca disponibilidad de fertilizantes disponible”.

Finalmente, sobre el trigo, el USDA proyecta 15 mill.tt., mientras los privados hablan de 13 mill.tt. “Esto se debe a que el USDA asume que el clima en adelante se normalizaría, aunque tras las secas previas y heladas no se ve mucho espacio para esa mejora. Lo cierto es que con la producción estimada las exportaciones Argentina a duras penas llegarían a.10 mill.tt.”, concluye Romano(Noticias AgroPecuarias).

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