Un verano con pocas lluvias (pero no será Niña)

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Para la BCRA el cierre del año agrícola 2020/21 será vivido con un fenómeno ‘Neutral Cálido’ o ‘El Niño Suave’. Sin embargo, se alertó que en febrero ‘se reactivará la sequía’ en el centro agrícola.

BUENOS AIRES (NAP). La Bolsa de Cereales de Buenos Aires publicó hoy las nuevas Perspectivas Agroclimáticas Mensual, elaborado por el ingeniero agrónomo experto en climatología, Eduardo Sierra, en el cual confirma un verano escaso de lluvias.

El informe resalta que el rasgo distintivo de la temporada 2020/2021 son los fuertes vientos polares que inundan el Hemisferio Sur con una masa de aire frío y seco, que produce frecuentes descensos térmicos por debajo de lo normal, al mismo tiempo que reduce las precipitaciones, no sólo sobre gran parte del Cono Sur, sino también sobre el Sur de África y Australia que, por esta causa vienen sufriendo intensas sequías.

Adicionalmente, los vientos polares impulsan la corriente marina fría de Humboldt hacia el Ecuador, enfriando la Costa Americana y el Océano Pacífico Ecuatorial, dando un cuadro muy similar a un episodio de La Niña.

También se resalta que afortunadamente, los vientos Alisios, que son el factor que genera los episodios fuertes de La Niña, se mantuvieron débiles, retardando el desarrollo del fenómeno e impidiendo que el proceso tomara rasgos más severos.

Gracias a la moderada intensidad de los Vientos Alisios, La Niña ya pasó su etapa crítica y se encuentra en proceso de disipación.

No obstante, la intensidad que conservan los vientos polares, tanto los provenientes del Pacífico, como los provenientes del Atlántico, hacen temer que su accionar siga dificultando la llegada de los vientos tropicales, cálidos y húmedos, hacia el interior del Cono Sur, afectando las precipitaciones y produciendo descensos térmicos fuera de época.

Perspectiva para el verano

Debido a la influencia de los vientos polares, el verano 2021 conservará rasgos perturbados: el régimen hídrico observará un comportamiento moderadamente inferior a lo normal, mientras el régimen térmico se mantendrá cerca de la media, pero con frecuentes descensos térmicos.

Enero

Enero experimentará precipitaciones abundantes pero irregulares, haciendo que Cuyo, el centro de la Región Pampeana, el Uruguay y el oeste del Paraguay presenten áreas con sequía edáfica.

Febrero (mapa de apertura) observará una marcada concentración de las precipitaciones sobre el norte y el extremo sudeste del área agrícola, mientras el sudoeste y la mayor parte del centro registrarán precipitaciones moderadas a escasas, que reactivarán la sequía.

Marzo

Marzo observará precipitaciones abundantes en todo el norte y parte del sudeste del área agrícola, mientras que el centro-oeste y todo el sudoeste recibirán registros moderados a escasos, acentuándose la sequía edáfica.

Las altas cuencas del Paraná y del Paraguay recibirán lluvias moderadas a abundantes, que contribuirán a incrementar gradualmente sus caudales, aunque sin alcanzar sus niveles normales.

Otoño 2021

La estación observará una gradual transición entre el escenario climático actual y el que imperará durante la temporada 2021/2022 que, de acuerdo con los indicadores disponibles, sería más benigno que el anterior.

Abril observará precipitaciones abundantes sobre el norte y el centro-este del área agrícola, al mismo tiempo que las mismas se reducirán sobre el centro-oeste y el sur de su extensión. La circulación polar comenzará su retorno, provocando tormentas cordilleranas e irrupciones de aire frío, con heladas tempranas en el sur de la Región Pampeana y el oeste de Cuyo.

Mayo mostrará un nuevo retroceso de las precipitaciones, que quedarán restringidas al nordeste y el extremo centro-este del área agrícola del Cono Sur, mientras que el resto de su extensión recibirá valores escasos, al mismo tiempo que se potenciarán las tormentas cordilleranas, incrementando el riesgo de heladas.

Finalmente, Junio mostrará un panorama más equilibrado, reactivándose parcialmente las precipitaciones, lo cual podría indicar que el escenario 2021/2022 podría ser más benigno que el actual.

No obstante, debe tenerse en cuenta que estas previsiones para el otoño 2021 son provisorias y deberán ir ajustándose a medida que se cuente con indicadores más firmes.

Conclusiones

Con estos datos, Eduardo Sierra resumió que el funcionamiento de la atmósfera ya se encuentra prácticamente estable, de manera que el escenario descripto en este informe, basado en que tanto los vientos polares, como los vientos alisios, conserven intensidades moderadas, manteniendo la posibilidad de que las lluvias estivales, aunque inferiores a la media, alcancen un nivel adecuado para el desarrollo de los cultivos de la cosecha gruesa, posee una probabilidad del 85%.

A la alternativa más severa, que los vientos Alisios se potencien, causando un episodio pleno de “La Niña”, que se extendería a lo largo de todo el verano puede asignársele una probabilidad del 15%.

La probabilidad de que la actual tendencia se revierta y el sistema climático pase a un estado positivo, tipo un “Neutral Cálido” o un “El Niño Suave”, es prácticamente nula. (Noticias AgroPecuarias)

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