‘El dólar bajo puede ser la nueva normalidad y no se ve una devaluación en el corto plazo’
El tipo de cambio se mantendría estable durante el 1er semestre gracias a la oferta de dólares financieros, la liquidación de la cosecha y el ingreso de inversiones. Son proyecciones de David Miazzo.
(NAP) El economista David Miazzo afirmó que si bien el tipo de cambio en la Argentina se encuentra en niveles históricamente bajos, consideró que ese escenario podría consolidarse en los próximos años por la creciente oferta de divisas. En este escenario, proyectó que la estabilidad cambiaria se mantendría durante el primer semestre y no visualizó un proceso de devaluación significativa salvo que se produzca un shock de desconfianza.
Miazzo dio una charla en el anfiteatro de la Fundación ArgenInta durante Expoagro, donde sorprendió al reconocer que el nivel del dólar “en términos históricos, está en los menores niveles de los últimos 30 años o cercano a esos niveles, justo antes de las grandes devaluaciones. Pero creo que es la nueva normalidad”, señaló.
Según el analista, el país enfrenta un cambio estructural en la generación de divisas que tendería a sostener un tipo de cambio apreciado en el tiempo.
“Un dólar bajo en Argentina, un tipo de cambio apreciado, es la nueva normalidad”, remarcó, en diálogo con NAP.
Para el economista, el escenario más probable es de estabilidad cambiaria, impulsado por la mayor oferta de dólares financieros y el ingreso de divisas del agro. “Hoy estamos viendo un dólar que va a estar más bien tranquilo durante todo el primer semestre”.
Miazzo explicó que la colocación de deuda por parte de empresas y provincias generó una importante oferta de dólares financieros durante el verano, un período que tradicionalmente suele ser más escaso en divisas.
A ese flujo, agregó, se sumará la liquidación de la cosecha gruesa y, en un horizonte más amplio, el ingreso de capitales vinculados a inversiones en energía y minería.
En ese sentido, mencionó que los proyectos presentados bajo el régimen de inversiones (Rigi) acumulan más de US$60.000 millones, lo que implicaría una oferta adicional de dólares en los próximos años.
Sin escenario de devaluación
Consultado por NAP sobre la posibilidad de una corrección cambiaria, el economista consideró que no observa un escenario de devaluación significativa, salvo que se produzca un deterioro abrupto en la confianza económica.
“El escenario de tensión cambiaria que vimos el año pasado estuvo motorizado porque desapareció la confianza y desapareció el flujo de dólares financieros”, explicó.
En ese período —entre julio y octubre—, señaló, prácticamente no hubo colocaciones de deuda que generaran oferta de divisas, mientras que la incertidumbre incrementó la demanda de dólares.
“Salvo por shocks de confianza de ese tipo, si la situación política sigue más o menos encaminada, no debería darse un proceso de devaluación significativa”, afirmó.
Incluso consideró que un eventual cambio político no necesariamente implicaría un salto cambiario.
“Si en 2027 no gana Milei pero gana un peronismo racional, como el que vemos en algunas provincias, tampoco debería darse un proceso de devaluación”, indicó.
Más dólares ‘estructurales’
Miazzo sostuvo que la economía argentina se encamina hacia un escenario de mayor generación estructural de divisas, impulsado no solo por el agro sino también por la energía y la minería.
Recordó que en 2025 el agro explicó el 83% del superávit comercial de divisas, con unos US$42.000 millones.
Sin embargo, hacia 2030 el panorama podría cambiar significativamente.
“Para 2030 vamos a tener US$45.000 millones de superávit minero y energético, que va a duplicar el superávit que genera hoy el agro”, señaló.
Crédito y tasas para el campo
Durante su exposición, el economista también se refirió al contexto financiero que enfrenta el sector productivo.
Consideró que las tasas en pesos que hoy ofrecen los bancos —entre el 16% y el 19% anual— son atractivas frente a una inflación proyectada de entre 25% y 27%.
“Son tasas reales negativas, son tasas para aprovechar”, explicó.
En cuanto al financiamiento en dólares, sostuvo que la abundante liquidez del sistema financiero podría empujar una baja de tasas.
Actualmente, dijo, los bancos mantienen unos US$18.000 millones de depósitos del sector privado sin prestar, lo que podría llevar a una mayor competencia por colocar crédito.
En ese escenario, estimó que las tasas de mercado en dólares podrían estabilizarse en niveles de entre 6% y 7% anual, considerados competitivos para financiar la producción agrícola. (Noticias AgroPecuarias)









