La justicia decretó la quiebra de Bioceres por un pasivo de 158 mill/dol
Se comprobó su estado de insolvencia. La decisión se da en medio de una fuerte disputa entre accionistas por el control del grupo biotecnológico.
(NAP) La Justicia de Rosario decretó la quiebra de Bioceres SA, en un proceso atravesado por un fuerte conflicto entre accionistas y un deterioro financiero que dejó a la empresa con un pasivo estimado en US$158 millones.
La medida fue dispuesta por el juez Fernando Mécoli, titular del Juzgado Civil y Comercial N°6 de Rosario, luego de considerar acreditado el estado de insolvencia de la compañía. En el fallo también se señala que la firma no posee bienes inmuebles registrados a su nombre, lo que obliga a una investigación exhaustiva por parte de la sindicatura sobre su estructura societaria y financiera.
La crisis de la empresa —que nació como un proyecto impulsado por productores para desarrollar biotecnología aplicada al agro— derivó en una disputa entre dos grupos de accionistas. Por un lado se encuentra el sector vinculado al histórico CEO del holding, Federico Trucco, mientras que del otro aparece el empresario uruguayo Juan Sartori, que ganó peso accionario a través de la firma Moolec Science.
Según el nuevo directorio de la compañía, el pedido de quiebra se volvió inevitable tras el deterioro financiero y ante la inminencia de ejecuciones de acreedores, principalmente financieros. La empresa ya había incumplido el pago de pagarés bursátiles y mantenía negociaciones con acreedores que fracasaron por la falta de garantías.
En la presentación judicial, los directivos señalaron que la principal causa de la crisis fue la fuerte caída en el valor de su principal activo, las acciones de Bioceres Crop Solutions, que cotiza en Wall Street, lo que dejó a la sociedad sin capacidad de refinanciar su deuda de corto plazo.
El colapso se profundizó durante 2025, cuando la firma registró pérdidas por unos $157.000 millones, equivalentes a entre US$170 y US$180 millones al tipo de cambio de cierre de los estados contables.
La quiebra también expuso una batalla judicial y empresarial entre los accionistas. Desde el entorno de Sartori sostienen que la situación financiera fue producto de la gestión de Trucco, mientras que el sector del exCEO acusa al empresario uruguayo de haber impulsado una maniobra para quedarse con activos estratégicos del grupo.
La compañía, fundada en 2001 y convertida en un emblema de la biotecnología agrícola argentina, es conocida por desarrollos como el trigo tolerante a sequía basado en la tecnología HB4.
Con la apertura formal del proceso, la Justicia deberá ahora designar síndicos y avanzar en la investigación patrimonial, mientras continúan las denuncias cruzadas entre los accionistas por el control del grupo y sus activos tecnológicos. (Noticias AgroPecuarias)









