En los áridos campos de La Rioja encontraron en el nopal agua y alimento para sus vacas
Tanto la hoja como el fruto de estas cactáceas se pueden emplear para consumo animal. En la zona de Chamical, La Rioja, descubrieron esta alternativa para paliar la crisis hídrica de la región.
(NAP, por Pablo Salinas*) Conseguir eficiencia, sustentabilidad y carne de calidad en zonas áridas es el objetivo prioritario del Proyecto Nopal Green. La base del programa es el uso de hojas y frutos de nopal, una cactácea muy extendida en el noroeste (Salta, Tucumán, Santiago del Estero, La Rioja) y zonas áridas de Córdoba, para alimentar el ganado vacuno y otras especies animales.
no de los impulsores de esta propuesta es el productor Sebastián del Moral, de las cabañas El Molino y El Salado, en Chamical, La Rioja.
“Tenemos las cabañas en una zona semiárida, con una precipitación anual de 300 a 350 mm, por eso la utilización del nopal para alimentar a los animales fue el resultado de la búsqueda de una alternativa para poder paliar la crisis hídrica”, describió Del Moral.
El productor destacó que hasta el momento no le encontraron fallas a este sistema, que nació “en base a prueba y error, y así dimos con esta noble planta que es, aproximadamente, 90% agua y 10% fibra, vitaminas, minerales y demás nutrientes”.
Estas características lo convierten en “un alimento 2 en 1, ya que estamos brindando agua y comida para los animales”, remarcó el empresario rural, y a modo de ejemplo citó que “encerramos dos vaquitas recién paridas a las que sólo les dimos penca. A los 120 días salieron 40 kilos más gordas, con pelo brillante y los terneros perfectos”.
Una de las bondades del nopal es que contribuye a la regeneración de suelos, disminuye la erosión y reduce la necesidad de desmontes o uso de agua potable.
“La forma de trabajo es la implantación a gran escala de esta especie cactácea, los animales consumen aproximadamente 30 a 40 kilos por animal por día, y cada 6 meses a 1 año se regenera la planta para una nueva poda”, graficó el productor.
En una hectárea mal trabajada, se pueden obtener unos 200 mil kilos de nopal al año; con buen manejo, hasta 400 mil o más, y los estudios del INTA afirman que se pueden producir hasta 800.000 kg/año.
“Las vacas comen la planta completa, ya sea picada o entera, y se pueden criar de 1 a 20 vacas por hectárea”, amplió el entrevistado, y acotó que “el fruto se utiliza para engorde o feedlot natural”.
Por su parte, el fruto del nopal, la tuna, contiene más azúcares que el maíz, lo que lo convierte en un gran suplemento energético para engorde, favoreciendo que los novillos sumen kilos en tan sólo 60 a 90 días.
Cada vaca consume aproximadamente 10 mil kilos de nopal por año, lo que permite sostener hasta 40 vacas por hectárea en condiciones óptimas: un modelo ganadero intensivo que combina eficiencia productiva, rentabilidad y sustentabilidad ambiental.
Las cuentas son claras para Del Moral, la utilización de nopal dio como resultado en sus vacas una mejora del estado corporal, de la digestión y un crecimiento de la tasa de parición del rodeo.
Como dato extra el productor informó que “al nopal lo comen casi todas las especies animales, ya sea caprino, ovino, yeguarizos, porcinos”, y recordó que este mismo sistema de alimentación animal se utiliza en México y Brasil ya que permite producir carne de calidad con menores costos, más eficiencia, y sustentabilidad. (Noticias AgroPecuarias)
*Pablo Salinas forma parte del equipo de Comunicación de ExpoagroImagen
Imagenes: Gentileza Expoagro









