La inteligencia artificial y el big data transforman la yerba y el té
Investigadores del INTA impulsan desde hace un par de años la Agricultura 4.0 mediante el uso de inteligencia artificial, monitoreo satelital y modelos de bajo costo para los productores.
Una línea de investigación del INTA Cerro Azul, que lidera el ingeniero agrónomo y doctor en Ciencias Aplicadas, Orlando Rodríguez Mata, demuestra que la Agricultura 4.0 es posible en Misiones, y es la llave para la eficiencia de los pequeños productores de yerba y té.
Recientemente el investigador recibió a PRIMERA EDICIÓN en su oficina la estación experimental para una recorrida en terreno y al mismo tiempo brindó una demostración del ambicioso proyecto que busca “democratizar el acceso a los macro datos (big data) para transformar la producción de la yerba y el té y la forestación”, según contó.
Más tarde, Rodríguez Mata describió que para enfrentar esa barrera tecnológica, el equipo implementó un programa de Alfabetización AgTech, diseñado para que “el conocimiento digital dirigido a colonos, no sea una simple charla de extensión, sino una herramienta que permanezca en la chacra”.
“No fue solo bajar información”, aclaró, “sino medir el cómo, el cuándo, el por qué y el dónde de cada tecnología aplicada al agro”.
“Nos desafiamos a cerrar la brecha entre la modernización de la agricultura y los territorios rurales”, aseguró enfático, tras señalar que el proceso avanza entre resistencias al cambio, aprendizajes en terreno y la obtención de datos “que ya empiezan a transformar las decisiones productivas”, se alegró.
“Cuando nos planteamos los objetivos, la principal barrera para la transición hacia la agricultura 4.0 era la brecha tecnológica”, afirmó Mata. El núcleo de ese problema, según relató, no estaba dado solo en la adquisición de los equipos o el acceso a internet, como suele pensarse, aunque reconoció que, “si bien, hay algo de verdad en que los costos y la conectividad importa, la verdad es que no son las principales barreras. Más bien, ocurre que hay una falta de conocimiento y de sistemas que permitan a los productores usar esas herramientas todos los días, de manera que la adopción sea permanente”, diagnosticó.
Con esa mirada, la tarea comenzó por dividir la región productora de yerba y té en seis zonas agroecológicas homogéneas, cinco están en Misiones y una incluye el noreste de Corrientes. “Esto constituye lo que hoy llamamos la región yerbatera, con más de 200.000 hectáreas y entre 10.000 y 12.000 productores”, especificó Rodríguez Mata.
“Tener ese mapa nos permitió diferenciar las barreras tecnológicas que enfrentan los grandes, los medianos y los pequeños productores”,
Gracias al mapa ya se brindaron 18 instancias de capacitación, con más de 600 participantes, encuestas y análisis espaciales. “Todas resultaron herramientas importantes para entender qué pasa realmente en las chacras”, dijo.(Noticias AgroPecuarias)









