Publican 8 principios para un uso ético y seguro de la IA en veterinaria
La Asociación británica difundió un nuevo posicionamiento sobre el uso seguro, eficaz y ético de la inteligencia artificial en la profesión veterinaria.
(NAP) La Asociación Veterinaria Británica publicó un conjunto de principios generales para el uso de la inteligencia artificial para ayudar a los veterinarios a utilizar estas tecnologías emergentes de forma segura, eficaz y ética.
Los 8 principios, que forman parte de la nueva postura política de la BVA sobre la IA en la profesión veterinaria, abarcan su uso en la práctica clínica, la docencia, la investigación, la epidemiología y la gestión administrativa y clínica.
Incluyen consejos para veterinarios sobre cómo utilizar la IA como una herramienta para apoyar, no reemplazar, al veterinario, comprender cómo funcionan las tecnologías de IA, participar activamente en el diseño, desarrollo y validación de herramientas de IA para la salud y el bienestar animal, de acuerdo a la publicación de Diario Veterinario.
Igualmente sugieren comprender cómo se entrenó un sistema de IA y los contextos en los que pueden aparecer sesgos, tener confianza para comprender cómo avanzan las tecnologías de IA y adaptarse a cambios potencialmente rápidos en las herramientas disponibles, y garantizar la privacidad de los datos y el consentimiento del cliente.
También recomiendan supervisar el uso de IA en la práctica clínica y ser responsable de las decisiones finales, y poder acceder fácilmente a qué datos se utilizaron y explicar cómo una herramienta de IA llegó a su conclusión.
La postura política de la BVA anima a los veterinarios a adoptar una actitud positiva, proactiva y abierta hacia la tecnología de IA veterinaria, a la vez que son conscientes de sus posibles riesgos éticos. Además de instar a todos los profesionales veterinarios a involucrarse activamente en la comprensión de la IA y a seguir los principios mencionados al utilizarla, las recomendaciones de la postura política instan a todos los centros de trabajo veterinarios a desarrollar políticas de uso de la IA, realizar evaluaciones de riesgos exhaustivas y desarrollar recursos para ayudar a los veterinarios a comprender cómo funcionan las herramientas de IA y cómo pueden evaluarse.
Además, pide que el sector en general cree estándares internacionales de gobernanza y explicabilidad para las herramientas de IA veterinaria; desarrolle una regulación activa de las herramientas de IA veterinaria utilizadas en el Reino Unido por los reguladores veterinarios del país; y que los desarrolladores de tecnología de IA proporcionen datos de validación transparentes.
El presidente de la Asociación Veterinaria Británica, Rob Williams, afirmó que la revolución de la IA ha llegado para quedarse y trae consigo importantes oportunidades y desafíos para la profesión veterinaria. “Adoptar un enfoque positivo y abierto que considere la IA como una herramienta de apoyo a los veterinarios y al equipo veterinario en general es la mejor manera de garantizar que la profesión se sienta segura al aplicar estas tecnologías en su trabajo diario. Los principios generales desarrollados en la nueva postura política de la BVA ofrecen un marco oportuno y útil para todos los centros de trabajo veterinarios que consideran el uso seguro y eficaz de las tecnologías de IA”.
Los datos de la encuesta “Voz de la Profesión Veterinaria” de la BVA muestran que 1 de cada 5 veterinarios que trabajan en la práctica clínica (21 %) ya utiliza herramientas de IA. Los beneficios más comunes son la interpretación de datos, la mejora de las pruebas diagnósticas y el ahorro de tiempo. Sin embargo, los veterinarios también señalaron posibles riesgos, principalmente la posibilidad de que los resultados se interpreten sin contexto ni controles de seguimiento, una dependencia excesiva de la IA que socave las habilidades humanas y la falta de protección de datos.
Para abordar este problema, la BVA desarrolló una práctica pirámide de riesgos (ilustración) que clasifica los riesgos de algunos de los casos de uso de IA más comunes o considerados en diferentes entornos veterinarios, desde “mínimos” hasta “inaceptables”. La organización también ha publicado un práctico conjunto de preguntas que los veterinarios deberían plantear a las empresas de software al realizar evaluaciones de riesgos.
1-La IA es una herramienta al servicio del profesional
La inteligencia artificial y las tecnologías asociadas deben entenderse como herramientas para ayudar y potenciar el trabajo de los veterinarios, no para reemplazarlos. El profesional sigue siendo responsable de las decisiones finales.
2-Alfabetización en IA para equipos veterinarios
Es fundamental que veterinarios y sus equipos comprendan tanto las capacidades como las limitaciones de las herramientas de IA, y sepan evaluar críticamente sus resultados frente a las prácticas clínicas estándar.
3-Participación profesional en el desarrollo de IA
Los veterinarios deben participar activamente en el diseño, desarrollo y validación de soluciones de IA, para asegurar que estos sistemas respondan a necesidades reales de la práctica clínica y del bienestar animal.
4-Conciencia y gestión del sesgo en los sistemas de IA
Reconocer que los datos utilizados para entrenar modelos de IA pueden contener sesgos y que estos pueden influir en resultados —por ejemplo, favoreciendo ciertos tipos de animales o condiciones— y que el equipo veterinario debe entender y abordar estas limitaciones.
5-Confianza y adaptación continua
Dado el ritmo acelerado de desarrollo de tecnologías, los profesionales deben mantenerse actualizados y ágiles, aprendiendo constantemente y adaptándose a las nuevas herramientas sin perder criterios clínicos propios.
6-Consentimiento, privacidad y confianza del cliente
Los sistemas de IA suelen implicar manejo de datos complejos. Es clave que el uso de estos sistemas cumpla con las leyes de protección de datos y que los dueños de los animales comprendan cómo se usan sus datos y con qué propósito.
7-Supervisión humana y responsabilidad profesional
La IA debería operar siempre bajo una supervisión humana significativa. Los veterinarios, como profesionales regulados, deben ser quienes asuman la responsabilidad por los resultados clínicos, con IA como apoyo, no sustituto.
8-Explicabilidad de los sistemas de IA
Las herramientas de IA deben ser diseñadas para ser transparente y comprensibles, de modo que el veterinario (y cuando corresponda, los propietarios de los animales) pueda entender cómo se llega a una recomendación o diagnóstico asistido por IA.
(Noticias AgroPecuarias)










