La feria mular que convirtió a Salta en un eje comercial del Virreinato

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Durante los siglos XVII y XVIII, la Feria de Sumalao convirtió a Salta en uno de los centros comerciales del Virreinato, donde se remataban miles de mulas para las rutas mineras.

(NAP) Durante los siglos XVII y XVIII, la ciudad de Salta fue sede de una de las mayores concentraciones comerciales de ganado del período colonial: la Feria de Sumalao, un mercado de mulas que llegó a movilizar hasta 60.000 animales por año y que abastecía a las rutas mineras del Alto Perú, Chile y Ecuador.

La histórica feria, ubicada en la localidad de Sumalao, a pocos kilómetros de la capital salteña, se transformó en un punto estratégico dentro de la economía virreinal debido a la creciente demanda de animales de carga por parte de los centros mineros de Potosí y otras regiones andinas.

Las mulas eran consideradas fundamentales para el transporte en zonas montañosas, ya que soportaban mejor las grandes alturas y los caminos escarpados que los caballos. Su utilización fue clave para el traslado de minerales, mercaderías y provisiones en los circuitos comerciales de la época.

El historiador Carlos Gerardo Uriburu Rivas, durante la presentación de su libro Historia de Salts: política, económica y social en la Feria del Libro de Buenos Aires, destacó el papel central que tuvo la actividad mular dentro de la economía regional.

Según explicó, la cría y el engorde de animales se realizaban principalmente en zonas de la pampa húmeda, entre Santa Fe y Buenos Aires, donde operaban importantes criadores y abastecedores de tropas de mulas.

Entre ellos mencionó a Juan Candiotti, identificado como uno de los principales engordadores de mulas del período colonial. Desde sus establecimientos en la región santafesina organizaba grandes arreos que avanzaban hacia Córdoba y luego hacia Salta, donde finalmente se realizaban los remates en Sumalao.

Salta era un punto nodal entre el Alto Perú, Chile y Ecuador. Desde allí partían las tropas de mulas hacia las zonas mineras”, señaló Uriburu Rivas.

Tras las subastas, los animales eran conducidos por tropas de arrieros hacia los centros mineros andinos, especialmente a Potosí, considerado uno de los mayores polos extractivos de plata del mundo colonial.

El auge del comercio mular convirtió a Salta en uno de los principales centros económicos del norte del Virreinato del Río de la Plata. Sin embargo, la actividad comenzó a declinar tras las guerras de la Independencia y los cambios en las rutas comerciales regionales.

Aunque la histórica feria dejó de existir hace décadas, su memoria permanece ligada a la tradicional Fiesta del Señor de Sumalao, celebración religiosa que se realiza cada 10 de junio y que recuerda el pasado comercial y cultural de la región. (Noticias AgroPecuarias)

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