Productores de cerdo se movilizaron para exigir un valor de referencia de $2.500
La protesta se replicó en distintas regiones productivas, con reclamos por la caída de la rentabilidad y el atraso del precio del cerdo en pie frente a costos en alza.
(NAP) Productores de porcinos realizaron movilizaciones para reclamar una recomposición del precio del capón en pie y exigir un valor de referencia de $2.500 por kilo, al considerar que los valores actuales no cubren los costos de producción.
La protesta, impulsada por agrupaciones como Productores Porcinos Unidos, apunta a visibilizar la situación del eslabón primario, que denuncia una pérdida sostenida de rentabilidad.
Esta agrupación surgió a mediados de febrero a partir de un grupo de WhatsApp creado por 5 productores de Santa Fe, que rápidamente creció hasta alcanzar los 270 integrantes y expandirse a otras provincias como Córdoba, Entre Ríos, Buenos Aires, Chaco y Formosa. El colectivo representa actualmente a un stock de aproximadamente 25.000 madres, distribuidas entre explotaciones pequeñas y medianas que van de 70 a 1.200 vientres, informó TodoCerdos.com.ar.
El precio que reciben por el animal quedó rezagado frente al aumento de los insumos y otros costos operativos.
En ese contexto, las protestas se expresan más como concentraciones locales, acciones en rutas o accesos y esquemas de visibilización en zonas productivas, y no como una única movilización masiva en un punto específico.
El reclamo se da en un escenario donde el precio del capón en pie se ubica por debajo de los niveles que los productores consideran necesarios para sostener la actividad, con valores que no logran acompañar la evolución de los costos.
Uno de los ejes de la protesta es la forma en que se construyen los precios dentro de la cadena, donde los productores cuestionan la falta de transparencia y la incidencia de otros actores en la fijación de valores. En ese esquema, advierten que el productor primario es el eslabón más débil.
El vocero de la protesta, Dante Steeman, productor porcino de la localidad de El Sombrerito(noroeste de Santa Fe), explicó que la producción porcina tiene una dinámica biológica que no permite demorar la venta, lo que limita la capacidad de negociación frente a la industria: el capón debe venderse apenas alcanza los 110 o 120 kilos, lo que obliga a comercializar sin margen de espera y condiciona la capacidad de defensa del precio. “Es la venta del capón la que sostiene toda la actividad”, dijo Steeman que cuestionó que las referencias de precios actuales no representan al productor primario y responden a otros eslabones de la cadena.
A esto se suma que el incremento de los valores de la alimentación, sanidad, energía y logística no fue acompañado por el valor que reciben por el animal, lo que genera un desfasaje creciente en la rentabilidad.
En esa línea, insisten en la necesidad de establecer un precio base de $2.500 por kilo vivo como condición para recuperar márgenes y sostener la producción, en un escenario donde, advierten, “si desaparece el productor, se resiente todo el sistema”. (Noticias AgroPecuarias)








