La palabra récord fue la protagonista de la campaña 2025/2026
En términos de comercialización, a partir de enero de este año se observó un mayor dinamismo en las compras por parte de la exportación,el FOB argentino para el cereal se mostró competitivo.
(NAP)Durante el ciclo 2025/26 la palabra “récord” se llevó el protagonismo: el volumen de producción mundial del cereal llegó a su máximo, totalizando 1.330,62 M Tn con un aumento de 7,7% respecto al ciclo anterior, traccionado por los principales exportadores, como Estados Unidos con 430,9 M Tn (+13,9% i.a.), Brasil con 141 M Tn (+3,7% i.a.), Argentina con 64 M Tn (+30% i.a.) y Ucrania con 30,9 M Tn (+15,2% i.a) (USDA).
A nivel global, el consumo aumentó más de un 5% i.a.. Sin perder de vista que el uso principal del grano es el forraje, cabe mencionar que el uso energético se ha potenciado en el último tiempo. A su vez, la mejora en la producción posibilitó un aumento de las exportaciones en más de un 15%, consignó el último informe de la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca (BCP) .
Producción y comercialización
Argentina logró una producción récord en esta campaña, traccionada por un incremento del área destinada al cereal, en detrimento de la soja. Según el USDA, la producción para este ciclo cerraría en 64 M Tn, con un incremento del 31% respecto al ciclo anterior. Por otro lado, dentro de las estimaciones nacionales, la BCBA proyecta un volumen similar al Departamento de Agricultura estadounidense, mientras la Secretaría de Agricultura (SAGyP) y BCR rondan entre las 70,5 y 72,5 M Tn.
En términos de comercialización, a partir de enero de este año se observó mayor dinamismo de las compras por parte de la exportación, donde el FOB argentino para el cereal se mostró competitivo. Hasta mediados de octubre, ya se llevan comercializadas 45,6 M Tn de las cuales ya tiene precio el 86,3%.
El inicio de la campaña, en octubre, indicaba un escenario de crecimiento para el maíz, manteniendo así la tendencia de aumento de la superficie sembrada observada durante los últimos años: se proyectaba una intención de siembra 1% mayor a la superficie sembrada en la campaña anterior, en el área BCP (Figura 6).
En ese sentido, el crecimiento era impulsado por una buena rentabilidad del cultivo, y por una demanda también creciente. Al comienzo, la siembra estuvo demorada por el exceso de precipitaciones, incluso anegamientos, particularmente en la zona norte.
Sin embargo, una vez avanzada la campaña, se concretó la siembra de 2,24 millones de hectáreas, equivalente a un 2% más que el ciclo previo. La zona con más superficie de maíz fue la zona centro, donde se sembraron 1,17 M ha, seguida de la zona norte con 800.000 ha y la zona sur con 270.000 ha. En su mayoría, se sembraron planteos tardíos, con siembras que se concentraron entre la segunda mitad de noviembre y la primera mitad de diciembre.
A lo largo de su ciclo, en general, los cultivos mostraron una condición general muy heterogénea, atribuible a las diferencias ambientales entre lotes, principalmente a la fecha de siembra, ubicación y disponibilidad hídrica durante su crecimiento.
Durante los meses de diciembre y enero las condiciones climáticas se caracterizaron por presentar muy altas temperaturas y escasas precipitaciones. Esto produjo un fuerte impacto negativo en la mayor parte de los cultivos, tanto tempranos como tardíos, y condicionó fuertemente el rendimiento, sobre todo los que se encontraban en plena floración.
Más adelante, las lluvias durante los meses de febrero y marzo, permitieron una buena recuperación de las plantas, revirtiendo en gran parte el estrés sufrido en verano, y resultando en rendimientos por encima de lo esperado.
Finalmente, la cosecha fue progresivamente demorándose hasta el final de la trilla, como consecuencia de un otoño e inviernos muy húmedos y menor cantidad de heladas que años regulares. Los resultados finales superaron ampliamente las expectativas iniciales, con rendimientos medios por encima de los promedios históricos de los últimos cinco años, en una campaña que se perfila como récord para el maíz en la región.
Los rendimientos
Los rindes más altos se registraron en la zona norte del área BCP, particularmente en General Villegas, Chapaleufú, Maracó y Rivadavia.
En esta zona, el rinde promedio superó los 8.000 kg/ha en varios Partidos y Departamentos (Figura 7). En cambio, los rindes más bajos se registraron en La Pampa, en Hucal y Utracán, siendo menores a 3.000 kg/ha.
El rinde promedio en el área BCP se ubicó en 6.600 kg/ha, resultando un 12% mayor que la campaña anterior (5.900 kg/ha), y un 9% más que el rinde promedio histórico de las últimas ocho campañas (6.050 kg/ha).
Se registraron aumentos del rendimiento promedio en las tres zonas: 8.100 kg/ha (+ 13% i.a.) en la zona norte, 5.900 kg/ha (+ 9% i.a.) en la zona centro y 4.800 kg/ha (+ 22% i.a.) en la zona sur.
La producción total de maíz en el área BCP alcanzó los 9,9 millones de toneladas, equivalente a un 14 % más que en la campaña 2024/25 (8,7 M Tn), considerando únicamente la superficie de maíz destinada a grano (1,51 M ha). El aumento general de la producción se explica por un mayor rendimiento de los cultivos, más que por el incremento de la superficie con maíz.
La campaña fina
00Los cereales de invierno evolucionan favorablemente en nuestra región. En general, los cultivos presentan muy buen desarrollo y crecimiento, gracias a las buenas condiciones ambientales presentes en la zona.
Las cebadas ya se encuentran en estado reproductivo (Figura 10); los lotes más avanzados comienzan el llenado de grano, mientras que los más atrasados (hacia el sudeste bonaerense) están en encañazón. Asimismo, los trigos implantados tardíamente aún están en macollaje, mientras que los sembrados más temprano ya se encuentran en floración.
Las condiciones agrometeorológicas favorecen el rápido crecimiento, gracias a la alta humedad. Sin embargo, también impulsaron las aplicación temprana de fungicidas, para el control de enfermedades. Durante la primera quincena del mes, se registraron precipitaciones promedio de 27 mm en las estaciones meteorológicas de la REM (BCP), y se prevén nuevas lluvias para la próxima semana.
En cuanto a enfermedades, las más recurrentes en esta campaña son mancha en red y escaldadura, en cebada, y mancha amarilla en trigo. También se detectaron algunos focos de roya anaranjada en lotes de trigo, en menor medida.(Noticias AgroPecuarias)






