La Morocha: la cría de terneros rompe las estructuras convencionales

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El establecimiento ganadero, antes de alcanzar el actual sistema de producción concentrado en la ganadería de cría con bovinos Braford pasó por varias etapas. LA empresa hoy sigue incursionando hasta llegar al biotipo que se adecue a sus expectativas.

(NAP) La ganadería argentina, vive, sin dudas, uno de sus mejores momentos y en ese sentido, los productores multiplican sus esfuerzos e invierten en genética para alcanzar mejores resultados en los sistemas de cría, recría o la terminación de la ganadería a pasto o a corral. La base está en la cría de los terneros.

El ejemplo del establecimiento ganadero  La Morocha, José Rosenbaun SCA,  ubicado a 17 kilómetros de la ruta 12, kilómetro 971, cerca de Goya, Corrientes, fue el campo elegido por el IPCVA (Instituto de Promoción de la Carne Vacuna), para  realizar una nueva jornada a campo, el 23 de septiembre último, donde se trabaja solo en la cría de bovinos.

La explotación familiar tiene una superficie de 900 hectáreas y alquila unas 750  hectáreas más: “En nuestra empresa trabajamos con la raza Braford, hacemos cría; tenemos unos 1.100 vientres y, nos propusimos como objetivo llegar a los 750 terneros al año”, describe el Ing. Ftal Santiago Resenbaun, uno de los propietarios de la empresa familiar que comparte con su hermana, Julia.

Sobre el total de las hembras que nacen en  La Morocha, explica Rosembaun, “alrededor del 20% queda para la reposición de los vientres, es el número que podemos  manejar”

Respecto de la estrategia empleada en el desarrollo de la explotación ganadera, Rosenbaun comenta que: “Nosotros creemos en el  valor del aporte genético, en el mejoramiento del producto que vendemos, además de encontrar un biotipo que se adapte a nuestro sistema de producción” 

Las etapas

A lo largo de su historia, La Morocha recorrió tres sistemas diferentes de producción hasta llegar a su actual estrategia que se concentra exclusivamente en la cría sobre campos naturales.

La empresa en 2007 realizaba ciclo completo donde  “la totalidad de la cría se hacía en este campo y parte de la recría de machos también y el resto en campos alquilados, para luego mandarlos a la isla donde se los engordaban”, recuerda Rosenbaun.

Entre 2007 y 2014 la empresa tenía bajos porcentajes de preñes,  pero este sistema de producción 1, se abandonó porque “veíamos que con baja carga animal aparecían especies vegetales que el ganado rechazaba”, resumen el propietario.

La crecida del río Paraná en 2015 actuó como un efecto bisagra, porque al regresar los animales de las zonas altas “tenían menos hectáreas disponibles y se comprometía el desempeño productivo de las distintas categorías con las que se trabajaba”, amplía Rosembaun.

A partir de 2015 se pone en marcha el sistema de producción 2, caracterizado por la recría de la ternera de reposición para logar 0,600kg/d de ganancia, con una producción de carne que se ubicaba de 150 kg/ha.

“Este sistema se abandonó porque consideramos que estaba asociado a la producción de carne y en un sistema de cría estabilizado que dependía de los kilos aportados por el peso de venta de los terneros  y de las hembras que no son parte de la reposición. Los niveles de preñez obtenidos no eran altos para justificar el destete precoz y, además de  la disminución de los vientres por los brotes de tristeza. Este sistema producía unos 150 kg/ha de carne, pero necesitaba 33 equipos anuales de alimentación”, describe el propietario.

La nueva etapa

Pero a partir de 2023 se pone en práctica el tercer sistema de producción que permitió alcanzar 120 kg/ha de carne,  y una carga animal de 2,5 cabeza/ha, con  una ganancia diaria de 0,400 kg/d.

“El mejor negocio de nuestra empresa es maximizar el peso de venta de los terneros y las terneras que no pertenecen a la reposición. Creemos en el mejoramiento genético como aportante de valor a los productos que vendemos, además de encontrar un biotipo que se amolde a nuestro sistema  producción”

Con respecto a la estrategia nutricional, el rodeo se maneja en campos naturales, “es un factor fundamental en este sistema de cría y estamos muy comprometidos en encontrar  una estrategia que cubra los requerimientos nutricionales de las distintas categorías de la cría, a partir de la suplementación, sobre campo natural”, añade Rosembaun.

La comercialización

Respecto de la comercialización de la hacienda, el establecimiento ganadero vende el ternero macho en los remates televisados: “Trabajamos muy fuerte con una consignataria y el resto de las terneras que no son para la reposición, los vendemos a los vecinos, a veces se van a campos correntinos, porr eso tratamos de producir una hembra que le pueda servir a otra empresa para aumentar su plantel de cría”, explica. (Noticias AgroPecuarias)

 

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