Soja, petróleo y litio: los nuevos movimientos que reordenan el mapa exportador argentino
La energía y la minería empezaron a modificar el peso relativo de los sectores que generan divisas. El cambio aún no alcanza para hablar de una nueva matriz exportadora, pero marca una tendencia.
(NAP) La composición de las exportaciones argentinas comenzó a mostrar un cambio de posiciones durante el primer semestre de 2026, en el cual si bien el complejo sojero volvió a encabezar el ranking de mayores generadores de divisas, redujo su participación sobre las ventas externas totales, y la energía y la minería avanzaron con mayor velocidad.
De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, el complejo sojero exportó por 9.082 millones de dólares entre enero y junio, 5,7% más que en igual período de 2025. Sin embargo, su participación sobre el total exportado bajó de 21,6% a 18,3%.

La pérdida de peso relativo de la soja coincide con el fuerte crecimiento del complejo petrolero-petroquímico, que alcanzó 8.116 mill/dol, con un salto interanual del 43,7%. Así, la distancia entre ambos sectores se redujo considerablemente.
El avance energético estuvo impulsado tanto por mayores cantidades, asociadas al crecimiento de la producción de Vaca Muerta, como por el comportamiento de los precios internacionales.

El petróleo explicó el 83,5% de las ventas del complejo y ya representa 16,4% de las exportaciones argentinas.
El maíz
Dentro de los principales complejos exportadores también hubo movimientos en el podio del Indec publicado por Ambito.com. El complejo maicero desplazó al automotriz del tercer lugar, después de que la industria automotriz hubiera ocupado posiciones más altas en el ranking durante los últimos años.

Las exportaciones de maíz crecieron 6,9% interanual en el primer semestre, con Vietnam, Argelia y Perú entre los principales destinos.
La industria automotriz, en tanto, también incrementó sus ventas externas, aunque a un ritmo menor, de 4,7%. Brasil continuó siendo por amplio margen su principal mercado, con las pick-ups como protagonistas.
El cambio resulta significativo para la estructura exportadora argentina: el sector automotor había llegado a ocupar el 2do lugar del ranking en 2023, pero desde entonces fue perdiendo participación frente al avance de otros complejos.
El litio
La otra novedad fue la aparición del litio entre los 10 principales complejos exportadores del país, desplazando a la cebada del ranking.
Las ventas externas de litio (foto de apertura: yacimiento Cauchari-Olaroz, de la compañía Lithium Argentina en la provincia de Jujuy) alcanzaron a 1.126 mill/dol en los primeros 6 meses del año, lo que representa un incremento de 186,3% interanual. China fue el principal destino.
El crecimiento del mineral marca el avance de una actividad que todavía tiene un peso menor que el complejo agroindustrial, pero que gana espacio rápidamente en la generación de divisas.
También aumentó la participación de los complejos de oro y plata y de girasol, mientras que el complejo pesquero perdió peso relativo.
El ranking del 1er semestre (ver al final de la nota) deja así una fotografía diferente de la estructura exportadora argentina. La agroindustria continúa siendo determinante, con la soja y el maíz entre los principales complejos, pero el crecimiento de Vaca Muerta y el fuerte salto del litio están modificando la distribución de las divisas provenientes del comercio exterior.
Los analistas destacan que detrás de esos movimientos aparece una transformación más profunda de la economía argentina: el país comienza a contar con más de una fuente relevante de generación de dólares.
El agro mantiene su condición de principal proveedor de divisas, pero el crecimiento de Vaca Muerta y de la minería está haciendo que energía y recursos minerales tengan un peso cada vez mayor en la balanza comercial.
En el primer semestre, las exportaciones de bienes alcanzaron los 49.511 mill/dol, 24,6% más que un año atrás.
Para una economía que históricamente chocó con la falta de dólares cuando intentaba crecer, esta diversificación tiene una importancia que excede al comercio exterior.
Una mayor producción exportable de petróleo, gas y minerales puede aportar divisas durante todo el año y reducir, en términos relativos, la dependencia de los ciclos agrícolas y de una buena cosecha.
De hecho, los productos primarios y las manufacturas de origen agropecuario, que durante años explicaron cerca de dos tercios de las exportaciones, hoy representan alrededor del 57,5%: no porque el agro haya dejado de crecer, sino porque otros sectores avanzaron más rápido. (Noticias AgroPecuarias)









