Marruecos suspendió aranceles a las carnes rojas
El Gobierno quitó hasta diciembre de 2026 los gravámenes a los cortes bovinos, ovinos y caprinos para contener la suba de precios internos ¿Oportunidad para el Mercosur?
(NAP) La decisión de Marruecos de suspender hasta diciembre de 2026 los aranceles de importación para ganado ovino vivo y carnes bovina, ovina y caprina genera una oportunidad estratégica para los países con capacidad exportadora y habilitación sanitaria para acceder a ese destino.
La medida apunta a contener la suba de precios internos y asegurar el abastecimiento del mercado marroquí, pero al mismo tiempo
El gobierno marroquí amplió además las cuotas de importación beneficiadas por la exención arancelaria, en un contexto de fuerte presión sobre su producción local por problemas climáticos y escasez de oferta. La política busca reforzar el suministro de carne roja antes de fin de año y mantener el equilibrio del mercado interno.
Marruecos ya había aplicado medidas similares en 2024, incluyendo una cuota libre de aranceles para carne bovina, ovina y camélida de todos los orígenes. Fuera de esos cupos, los derechos de importación pueden alcanzar hasta el 200 %, lo que convierte a la exención temporal en un factor determinante para la competitividad de los proveedores externos.
Las exportaciones deben cumplir con certificación Halal y con los requisitos sanitarios establecidos por la ONSSA, la autoridad sanitaria marroquí.
El mercado presenta características especialmente atractivas para la cadena ovina. Con una población cercana a los 37 millones de habitantes, Marruecos tiene un consumo de carne ovina de alrededor de 4 kilos por habitante, aproximadamente el doble del promedio mundial.
En el caso del consumo de carne bovina ronda los 7 kilos per cápita. Esa combinación de demanda sostenida y necesidad de abastecimiento externo favorece a los exportadores capaces de ofrecer cortes frescos y congelados con certificación Halal.
La señal es relevante para todo el Mercosur porque coincide con una etapa de búsqueda de nuevos destinos para diversificar mercados y reducir la dependencia de los compradores tradicionales. En particular, las cadenas bovina y ovina de la región cuentan con experiencia exportadora, sistemas de trazabilidad y plantas habilitadas para mercados exigentes, condiciones que podrían facilitar un posicionamiento competitivo frente a la mayor demanda marroquí.
Además del negocio inmediato, la decisión marroquí confirma una tendencia más amplia: los países importadores de África del Norte están recurriendo con mayor frecuencia a reducciones arancelarias y cupos especiales para garantizar seguridad alimentaria. (Noticias AgroPecuarias)
Fuentes: Gobierno de Marruecos; ONSSA; Instituto Nacional de Carnes (INAC); El País.








