Ipcva: ‘no hay que destruir una herramienta que funciona’
El presidente del Instituto advirtió que el anteproyecto podría ‘matar’ una herramienta que demostró su utilidad en riesgo la apertura de mercados y la promoción internacional.
(NAP) El presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina, Georges Breitschmitt, cuestionó el anteproyecto impulsado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado que busca eliminar el aporte obligatorio que realizan productores y frigoríficos para financiar el organismo.
En una entrevista con Agroindustria en foco por Eco Medio AM 1220, el dirigente calificó la iniciativa como una medida “sorpresiva” y sostuvo que implicaría desmantelar una política pública construida por toda la cadena de la carne durante más de 20 años.
“No hay que matar una herramienta que ha demostrado tener políticas públicas prácticamente para la carne”, afirmó Breitschmitt, quien reconoció que el instituto debe mejorar su capacidad de comunicación, pero defendió el rol que cumple en materia de promoción, apertura de mercados, investigación y capacitación.
“La carne no se vende sola”
El presidente del IPCVA rechazó el argumento de que el aporte obligatorio encarece el precio de la carne y precisó que el impacto sobre el consumidor es inferior a $5 por kilo.
Actualmente, el financiamiento del instituto surge de un descuento aplicado al momento de la faena: aproximadamente $1.200 por animal aportados por el productor y $600 por la industria frigorífica, totalizando unos $1.800 por cabeza.
Breitschmitt destacó además que, a diferencia de organismos similares de otros países, el Ipcva no recibe aportes del Estado nacional. “Australia tiene un instituto con un presupuesto de 200 millones de dólares y 300 empleados; nosotros trabajamos con 10 o 12 millones de dólares al año y apenas 13 empleados”, comparó.
Según explicó, esos recursos permiten sostener acciones de promoción en ferias internacionales, estudios técnicos, campañas de comunicación sobre el valor nutricional de la carne y trabajos conjuntos con universidades, nutricionistas, pediatras, Inta, Senasa, Cancillería y otras áreas oficiales.
El dirigente insistió en que la promoción internacional es estratégica porque “la carne no se vende sola” y la Argentina compite permanentemente con Brasil, Estados Unidos, Australia, Uruguay y Paraguay por los principales mercados de alto valor.
Breitschmitt sostuvo que el efecto de eliminar el aporte obligatorio no sería inmediato, pero advirtió que podría sentirse en pocos años en términos de exportaciones, posicionamiento internacional y valor de la hacienda.
Como ejemplo mencionó el trabajo realizado por el Ipcva en negociaciones para la apertura de mercados como Indonesia y en gestiones vinculadas a exigencias sanitarias, ambientales y de trazabilidad que demandan los compradores internacionales.
“El gobierno es quien firma los acuerdos bilaterales porque todo el trabajo previo llega masticado”.
También recordó la participación del instituto en la defensa de la ganadería argentina frente a cuestionamientos ambientales internacionales y en la elaboración de estudios sobre balance de carbono junto con el INTA.
“El aporte voluntario no funciona”
El presidente del Ipcva apuntó su descontento contra el argumento de reemplazar el esquema actual por un sistema voluntario de financiamiento. En este orden, recordó experiencias anteriores que fracasaron por falta de contribuyentes y afirmó que los mecanismos colectivos requieren participación obligatoria para evitar comportamientos oportunistas. “Todo el mundo quiere los beneficios, pero nadie quiere pagar”, graficó.
En ese sentido, sostuvo que la discusión debería orientarse a mejorar la gestión y corregir aspectos cuestionados, pero no a eliminar una estructura que considera esencial para sostener la competitividad de la carne argentina.
El conflicto se produce en momentos en que el Ipcva ya tiene comprometida su participación en SIAL París y CIIE China, 2 de las principales ferias alimentarias del mundo, además de acciones promocionales previstas en Estados Unidos y Francia durante el segundo semestre de 2026.
Para Breitschmitt, avanzar con el anteproyecto implicaría debilitar la presencia internacional de la carne argentina justo cuando los mercados son cada vez más competitivos y exigen mayores inversiones en promoción, certificaciones y apertura comercial.
“No hay que destruir una herramienta que funciona; hay que mejorarla”, concluyó el presidente del Ipcva. (Noticias AgroPecuarias)








