La industria aceitera argentina reclama reformas para recuperar competitividad global
En el Seminario Acosoja, referentes de las principales agroexportadoras pidieron nuevas reglas para los biocombustibles y el fortalecimiento del agregado de valor.
(NAP) En el marco del Seminario Acsoja 2026, desarrollado en la Bolsa de Comercio de Rosario, los máximos exponentes del sector agroexportador se reunieron en el panel “Agregar valor: Claves para pensar el futuro de las cadenas oleaginosas y de cereales”. Allí, Alfonso Romero (Cofco), Fernando Correa (LDC) y Luis Fontan (AGD), moderados por Julio Calzada (BCR), trazaron una hoja de ruta necesaria para que el complejo sojero argentino recupere su liderazgo exportador frente al avance sostenido de Brasil y Estados Unidos.
Durante el encuentro, los empresarios coincidieron en que el sector ha dado pasos positivos respecto al año pasado, favorecidos por un horizonte de mayor previsibilidad económica.
Sin embargo, enfatizaron que el camino hacia la competitividad plena requiere profundizar la baja de los derechos de exportación, sostener el diferencial arancelario que promueve la industrialización y ejecutar obras de infraestructura crítica, como la modernización de rutas y el desarrollo de la hidrovía.
Alfonso Romero subrayó que, cuando los intereses públicos y privados se alinean, se logra identificar y remover los “cuellos de botella” del país. “Necesitamos que el primer eslabón de la cadena sea competitivo, productivo y rentable. Si el productor tiene rentabilidad, la inversión, la tecnología y el agregado de valor llegan por añadidura”, afirmó.
Además, destacó que la disponibilidad de gas competitivo proveniente de Vaca Muerta posiciona a la industria argentina en una situación estructural privilegiada frente a competidores que, como en el caso de Brasil, enfrentan mayores dificultades para abastecerse de biomasa.
Biocombustibles
El debate legislativo sobre una nueva Ley de Biocombustibles ocupó un lugar central en la agenda. Los referentes respaldaron un esquema que incentive la competencia y la inversión privada, proponiendo elevar el corte obligatorio de biodiésel al 15%. Según los especialistas, esta medida no solo sustituiría importaciones de gasoil, sino que potenciaría la capacidad ociosa de las plantas industriales locales.
Luis Fontan recordó que la industria invirtió miles de millones de dólares en las últimas décadas para construir un complejo de procesamiento de vanguardia en el polo Rosario-San Lorenzo.
No obstante, lamentó que gran parte de ese potencial tecnológico se encuentre limitado. “Tenemos plantas de escala mundial que hoy trabajan por debajo de su capacidad por la ausencia de un marco regulatorio que impulse el consumo interno”, señaló, advirtiendo además sobre las barreras para-arancelarias que enfrentan los productos argentinos en mercados externos que, por el contrario, subsidian a sus propias industrias.
El panel concluyó que, a pesar de los desafíos, la Argentina mantiene ventajas competitivas irrepetibles. La concentración industrial en un radio de 250 kilómetros con salida directa al río y un ecosistema de servicios logísticos único en el mundo son pilares que, bien gestionados, permitirían un crecimiento exponencial de la producción de granos.
“El potencial de los 200 millones de toneladas está a la vuelta de la esquina si logramos eliminar los pesos que nosotros mismos nos generamos”, aseguró Fernando Correa. El ejecutivo instó a mirar el progreso de competidores como Brasil —cuya producción de soja se ha duplicado en la última década— no como una amenaza insalvable, sino como un ejemplo de lo que la inversión y la infraestructura pueden lograr.
Finalmente, se destacó el rol de Visec como la plataforma de trazabilidad clave para cumplir con las nuevas exigencias de sustentabilidad internacionales, consolidando así el compromiso de la cadena sojera argentina con los estándares de calidad globales. (Noticias AgroPecuarias)








