El Gobierno eliminó 2 aportes obligatorios que hacían bodegas y vitivinicultores

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Se dio por finalizado el programa Pevi y eliminó los aportes obligatorios que sostenían a Coviar.

(NAP) El Gobierno argentino resolvió cerrar el Plan Estratégico Vitivinícola (Pevi) y eliminar el financiamiento obligatorio que durante más de dos décadas sostuvo a la Corporación Vitivinícola Argentina.

La decisión se formalizó el 5 de mayo mediante la Resolución 55/2026 de la Secretaría de Agricultura.

La medida deja sin efecto las contribuciones que debían realizar productores y bodegas en distintas etapas de la actividad, desde la elaboración hasta la comercialización. A partir de ahora, el financiamiento de las entidades sectoriales será voluntario.

El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, calificó a los sistemas eliminados como una “aberración” y sostuvo que se trataba de “un impuesto que el Estado había regalado a los privados”, al financiar una entidad con recursos que no ingresaban al sector público.

Pevi

El Plan Estratégivo Vitivinícola fue iniciado en 2004 y proyectaba exportaciones por 2.000 millones de dólares anuales pero, según el Gobierno, no alcanzó ese objetivo y Argentina se mantuvo por debajo del 2,5% del comercio mundial. En ese período se recaudaron cerca de US$300 millones sin lograr los resultados previstos.

También se cuestionó la continuidad del programa más allá de su horizonte original, fijado en 2020. Desde el Ejecutivo señalaron que su prórroga no contaba con sustento legal, lo que reforzó la decisión de darlo por finalizado.

Con este cambio, el sector vitivinícola pasa a un esquema de aportes voluntarios y deberá redefinir su financiamiento institucional en un contexto de desregulación y ajuste de costos dentro de las economías regionales.

Reacciones

La medida fue respaldada por Bodegas de Argentina; su presidenta, Patricia Ortiz, sostuvo que el plan “terminó” y cuestionó su continuidad más allá de 2020: “La prórroga tendría que haber sido refrendada por ley”, afirmó.

Ortiz consideró que la eliminación de los aportes obligatorios era necesaria: “Celebramos esta medida porque realmente no entendíamos bien por qué seguía funcionando”.

No obstante, reconoció que el Pevi tuvo un rol inicial positivo: “Fue un excelente plan estratégico, tuvo participación de toda la industria”, aunque señaló que “no funcionó” en términos de resultados, integración de pequeños productores y promoción.

En relación al impacto económico, remarcó que el esquema implicaba una carga adicional para las bodegas. “Era un aporte obligatorio, coercitivo, donde te inhabilitaba el INV si te atrasabas en el pago”, explicó, y lo definió como “un impuesto más” dentro de la estructura de costos.

“Hoy la industria tiene que volver a pensar, tiene que tener una agenda”, señaló, y destacó que ahora existe mayor libertad para definir estrategias de representación y promoción.

También relativizó el impacto de la medida sobre la promoción internacional, al indicar que el aporte de Coviar representaba alrededor de 7% del presupuesto de Wines of Argentina. Sin embargo, advirtió que el desafío sigue siendo conseguir recursos: “Para la promoción se necesitan fondos y hoy son insuficientes”. (Noticias AgroPecuarias)

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