Quiebra de SanCor: para los tamberos, el final de una historia y una advertencia para el futuro del sector
Desde Caprolecoba plantearon que la caída de la cooperativa acelera la reconfiguración de la lechería y deja lecciones sobre gestión y modelo productivo.
(NAP) La quiebra de SanCor Cooperativas Unidas Limitada, decretada por la Justicia de Santa Fe tras el propio pedido de la empresa, no sorprendió en el sector lechero.
Para los productores, se trata de un desenlace “esperado por lo inevitable” y de un hecho que marca un punto de inflexión en la estructura de la actividad.
Así lo refleja el último informe de Caprolecoba, que interpreta la caída de la cooperativa como parte de un proceso más amplio de transformación.
“Se acelera el reseteo de la lechería argentina”, dijo la entidad, en referencia a un mapa productivo que ya cambió en los últimos años y que podría modificarse aún más en el corto plazo.
La quiebra cierra el ciclo de una empresa emblemática, fundada en 1938, que llegó a ser uno de los principales actores del sector y motor de desarrollo en varias cuencas lecheras.
“Pero, así como los logros, también fueron apareciendo problemas, no siempre bien resueltos. Visiones del cooperativismo y estilos de gestión que no daban buenas respuestas a los nuevos tiempos y llevaron a malas decisiones, como la de aceptar supuestas ayudas estatales (leche a Venezuela), que hundieron más a la empresa. Al punto de ya no poder evitar la caída”.
En el análisis de los productores, el problema no está en el modelo cooperativo en sí, sino en su gestión. “No confundir el problema”, pidió el informe que elabora Daniel Villulla, al remarcar que las fallas estuvieron vinculadas a decisiones empresariales, estrategias y respuestas que no lograron acompañar los nuevos escenarios del negocio.
El diagnóstico coincide con la percepción que circula en el sector, donde la quiebra es vista como una “crónica anunciada” tras años de crisis financiera, endeudamiento y pérdida de competitividad.
La caída de SanCor también tiene una lectura productiva: marca el fin de un esquema histórico de integración entre industria y productores, y abre interrogantes sobre cómo se reorganizará la demanda de leche en las distintas cuencas.
En ese sentido, el informe sugiere que el proceso en marcha implica una reconfiguración de la cadena, con mayor protagonismo de otras industrias y la necesidad de generar nuevas condiciones de estabilidad para los tambos.
“Tenemos una oportunidad para aprender mucho de esta gran experiencia histórica. Porque, como dijo alguien: el problema no son las Cooperativas, sino el manejo de las mismas. No lo olvidemos”, concluyó Caprolecoba. (Noticias AgroPecuarias)








