Estados Unidos ratifica sus acuerdos internacionales pese a un fallo contrario del Tribunal Supremo
El fallo judicial genera dudas sobre el pacto comercial con Argentina, además de China, la UE y otros países. Pero desde el Gobierno yanqui salieron a ratificarlos.
(NAP) El gobierno de Estados Unidos aseguró este fin de semana que mantendrá vigentes sus acuerdos comerciales bilaterales a pesar del revés que sufrió la agenda proteccionista del presidente Donald Trump en la Corte Suprema de Justicia.
El representante de Comercio de Estados Unidos, Jamieson Greer, sostuvo que Washington continuará respaldando los pactos alcanzados con socios como la Unión Europea, China y Corea del Sur, y espera que “sus socios también lo hagan”, subrayó en declaraciones al programa Face the Nation de la cadena CBS.
La reafirmación de la administración llega en un contexto complejo: el máximo tribunal estadounidense (foto de la sede ubicada en Washington) invalidó buena parte de los aranceles masivos que Trump había impuesto a las importaciones bajo una ley de emergencia económica, lo que obligó al mandatario a aplicar nuevos gravámenes por otros mecanismos legales —incluyendo un arancel global del 15% por 150 días— con el objetivo de sostener su política comercial agresiva.
Repercusiones
El escenario global tiene impacto directo en la relación con Argentina, que a principios de mes suscribió un entendimiento con Washington para normalizar condiciones de comercio e inversiones. Según fuentes empresarias argentinas, el llamado Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocos (ARTI) —presentado oficialmente el 5 de febrero pasado— contemplaba la aplicación de un arancel máximo del 10% a las exportaciones argentinas, con un régimen de desgravaciones para más de 1.600 posiciones arancelarias.
Sin embargo, tras la decisión de la Corte Suprema que declaró ilegales los aranceles recíprocos originales, existe incertidumbre jurídica sobre la base legal de ese acuerdo, que aún no fue remitido al Congreso argentino para su ratificación. Desde la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) advirtieron que, sin un instrumento jurídico claro sobre el que se sustente, el pacto bilateral “perdería sustento legal” y requeriría revisión o incluso renegociación con Washington.
Para el complejo agroexportador argentino, el nuevo escenario abre interrogantes. Estados Unidos es un mercado relevante para productos de alto valor agregado como carne vacuna, limones, vinos y algunos derivados industriales del agro.
Si el esquema arancelario vuelve a modificarse o queda sujeto a revisiones judiciales, los exportadores podrían enfrentar cambios en los costos de acceso, pérdida de previsibilidad contractual y mayores exigencias administrativas. En sectores como la carne, donde Argentina compite con proveedores como Australia o Brasil, una variación de pocos puntos en el arancel puede alterar márgenes y desviar flujos comerciales.
En el caso de los complejos soja y maíz, el impacto es más indirecto pero no menor. Una eventual reconfiguración de la política comercial estadounidense podría afectar precios internacionales, flujos de comercio y la dinámica de la competencia con China, principal comprador global. Si Washington endurece o flexibiliza su estrategia arancelaria, el efecto podría trasladarse a las cotizaciones en Chicago y, en consecuencia, al ingreso de divisas del agro argentino. (Noticias AgroPecuarias)









