Desarrollan un material que elimina arsénico del agua y podría incorporarse a filtros domésticos

Spread the love

El trabajo del Conicet y de la UBA consiste en carbón activado modificado con sales metálicas, combinado con un polímero comestible.

(NAP) Eliminar el arsénico del agua potable, un problema sanitario histórico en amplias regiones de Argentina , podría ser más accesible gracias a un nuevo desarrollo de investigadores del Conicet y de la Universidad de Buenos Aires que crearon un material innovador capaz de reducir la concentración de este contaminante a niveles seguros para consumo humano, con potencial aplicación en filtros hogareños.

El trabajo fue realizado en el Instituto de Física de Buenos Aires (Ifiba) y consiste en carbón activado modificado con sales metálicas, combinado con un polímero comestible. La propuesta es que pueda reemplazar al carbón activado convencional presente en muchos filtros comerciales y utilizarse como material de relleno en cartuchos filtrantes, tanto en equipos bajo mesada como en jarras purificadoras. También podría escalarse a sistemas comunitarios o industriales sin necesidad de energía eléctrica.

La presencia natural de arsénico en aguas subterráneas afecta a vastas zonas del país, en especial a regiones de la provincia de Buenos Aires, La Pampa, Córdoba, Santiago del Estero y Chaco. En territorio bonaerense, numerosos distritos del oeste y noroeste presentan napas con concentraciones que superan el límite recomendado para consumo humano.

La normativa argentina fija un máximo de 10 partes por billón (ppb) de arsénico en agua potable, en línea con los estándares internacionales. Sin embargo, en distintas localidades se han detectado valores significativamente superiores.

La exposición crónica puede provocar Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico (Hacre), una enfermedad asociada a lesiones cutáneas y mayor riesgo de cáncer de piel, pulmón y vejiga.

Resultados de laboratorio

El nuevo material fue evaluado bajo normativa de la Anmat para uso doméstico. En ensayos con agua contaminada con 100 ppb de arsénico, logró reducir la concentración por debajo de 10 ppb. El sistema permitió tratar al menos 8.000 litros con un flujo de 500 mililitros por minuto, rendimiento comparable al de filtros comerciales de mayor costo.

Además, mostró alta capacidad de remoción de otros contaminantes frecuentes en aguas superficiales y subterráneas, como antibióticos (tetraciclina), herbicidas (paraquat), pesticidas (atrazina) y colorantes industriales. Una innovación adicional es que el material posee propiedades magnéticas, lo que podría permitir en el futuro desarrollar indicadores que adviertan cuándo el filtro está saturado y necesita recambio.

¿Se puede contrarrestar el arsénico desde la dieta?

Si bien la principal vía de prevención es garantizar agua segura, algunos estudios científicos indican que una nutrición adecuada puede ayudar al organismo a metabolizar y eliminar mejor el arsénico.

Nutrientes como el ácido fólico, la vitamina B12 y la metionina —presentes en verduras de hoja verde, legumbres, huevos y carnes— participan en procesos de metilación que favorecen su excreción.

También se destaca el rol de antioxidantes como las vitaminas C y E, así como del selenio y el zinc, que pueden contribuir a mitigar el estrés oxidativo asociado a la exposición crónica. Especialistas remarcan, sin embargo, que ninguna estrategia nutricional reemplaza el acceso a agua libre de contaminantes: la solución estructural sigue siendo el tratamiento adecuado del recurso hídrico.

En ese marco, el desarrollo argentino abre una alternativa tecnológica de bajo costo y potencial alcance masivo para enfrentar uno de los problemas ambientales más persistentes del país, especialmente en regiones donde el arsénico forma parte natural de la composición geológica de las napas.

Mapa (ilustración)

En noviembre del año pasado, el Instituto Tecnológico de Buenos Aires relanzó y actualizó su Mapa de Arsénico, una herramienta fundamental para monitorear la presencia de este elemento en el agua de diversas regiones del país. Con más de 350 muestras ya cargadas, la plataforma mejoró su interfaz y accesibilidad: accedé al mapa desde acá.

Bajo la supervisión del Dr. Jorge Daniel Stripeikis, el Mapa de Arsénico ofrece un panorama detallado de la distribución del contaminante en reservorios de agua subterránea y superficial en Argentina. Esta iniciativa se ha consolidado como un referente clave para investigadores y la población en general.

El Dr. Jhon Alejandro Ávila, del Laboratorio de Ingeniería Química y Medio Ambiente (LIQMA) del Itba, se encarga de las mediciones y su comunicación. La actualización fue posible gracias al trabajo de la alumna de Ingeniería Informática, Lucía Digón. (Noticias AgroPecuarias)

También le puede interesar...